Chapi Escarlata: Dejarse seducir por el estómago

martes, 12 de julio de 2011

Dejarse seducir por el estómago

Leí hace unos días que el 60% de los españoles está dispuesto a dejarse seducir por un cocinillas, según un estudio, Cocinar con amor, que habían hecho una marca de comida preparada y un portal de búsqueda de parejas, que además han organizado en Madrid, la primera cita rápida (ellos lo llaman speed dating) entre fogones, donde han querido demostrar que las habilidades culinarias es una llave maestra para acceder al amor, y al sexo, claro.

Esta técnica de toda la vida tiene, según los organizadores de esta movida, una fundamentación científica: "la comida es uno de los reforzadores primarios del ser humano y en cuestión de parejas es muy importante, porque tiene que haber afinidad o complementariedad en lo que comemos", explican.


La psicóloga Milla Cahue dice que hay muchas afinidades entre cocina y sexualidad, "puesto que en ambos casos los cinco sentidos están implicados, y en una sociedad estresada, como esta, en la que es complicado dedicar tiempo a la cocina, hacerlo demuestra un interés especial". Entiendo, aunque no lo dice, que es el mismo interés especial que se demuestra con el sexo. Pero no es el mismo, para nada.

Con quien nos gustaría ligar entre fogones es otra de las partes de este estudio, cuyo resultado no sé por qué, no me ha soprendido nada nada: ellos eligen a Sara Carbonero, Julia Roberts y Shakira; ellas, a George Clooney y Brad Pitt.

Y para despertar pasiones, que mejor que las fresas con nata, aunque no dicen en donde se las comerían.

6 comentarios:

mónica dijo...

Pienso que la buena cocina es áltamente seductora y por qué no, según en el plan que te lo montes, puede tener un punto erótico bastante importante (ya nos demostraron en 9 semanas y media), pero de ahí a que se conquiste por el estómago, va un largo camino. Si alguien te gusta,..... te gusta y si no hay feeling, por muy Arzak que seas, lo único que te puedes llevar es una estupenda celebración por tu gran talento culinario.
saludos.

meequivoqué dijo...

Pués no sé donde he oido que como cocinan las suegras o las madres no hay nadie, y la verdad, la comida debe seducir, pero para postre la hija de la suegra, aunque no sepa cocinar.

Pero también, vista la que se lió con la crisis del pepino, creo que la cocina debe ser seductora.

Siempre he sabido perdonar una mala comida, si luego ha habido un buen polvo, hasta he mentido y le dicho que los macarrones estaban deliciosos y que me sabia muy mal no tener hambre para habermelos acabado todos.

Jim Cross dijo...

Pues yo sí pienso que una buena valía entre fogones puede hacer mucho... especialmente si has invitado a casa a cenar a alguien con el que hay atracción, una buena comida con una buena presentación, una buena combinaciónd de sabores, una buena textura al paladar, un buen vino... todo eso te allana más si cabe el camino hacia el postre (y te hace ganar puntos para una próxima cena).
De hecho, tengo un amigo que ninguna se le resiste en este tipo de veladas por sus cualidades culinarias, y bien que presume de ello.
Y también es verdad que una mala comida te puede provocar ardores y en vez del "postre" que deseas acaba tomando bicarbonato y saliendo por la puerta.

Saludos!

OTRA VEZ YO dijo...

YO TAMBIÉN PIENSO QUE SE PUEDE MEZCLAR SEXO Y ARTE CULINARIO!
ES UNA BUENA COMBINACIÓN:
COMER, SEXO Y DORMIR.
ADEMÁS, SOLO HAY QUE VER COMO ALGUNA SE RELAME AL PENSAR EN COMER PLÁTANO...JEJE! QUE PICARONAS.

Ros dijo...

No creo que nadie conquiste por el estómago. Si alguien te gusta, no miras si sabe o no cocinar. Si es un cocinillas -raro en los hombres-
pues miel sobre hojuelas.
Tampoco creo que los alimentos afrodisiacos te vayan a arreglar una noche de sexo y placer. Por muchas fresas que comas, el deseo no viene solo, más bien lo que llega es un dolor de estómago por el atracón, y si son con nata, ni os cuento.

Deckard dijo...

Hombre, para preparar el camino cualquier virtud o habilidad sirve. Desde luego la de cocinar bien y saber presentarlo con estilo te permite ganar muchos puntos, ¡si lo sabré yo!
Cuando el enemigo está satisfecho y saciado es más fácil cogerlo a traición para que caiga en la encerrona.
Bueno, sin guerras ni cosas hostiles: que si le ha encantado lo que le has preparado seguro que está más cerca de probar otros manjares. Eso está más que demostrado.
Por cierto, Otra vez tú, que no soy poeta ni de Sevilla. Un saludo.