Chapi Escarlata: Se muere de amor

miércoles, 22 de junio de 2011

Se muere de amor

"Uno se puede morir de amor, porque el vacío que deja la pareja desaparecida es tan negro y tan invasor que no deja respirar. Incluso, creo que es verdad que uno no tardará más de tres años en irse también porque no puede soportar la soledad".

Me dejó helada cuando lo dijo y vi en su cara que no tenía ninguna gana de seguir adelante sin ella. Estaba hundido y no tenía intención de remediar su mal.


No era una persona mayor al que se le desarma la vida cuando muere el otro, con quien se ha pasado más de media vida. Pero sí llevaban casi 20 años juntos y una compenetración como pocas, así que se dejaba llevar por su pena, sin imponerse motivaciones para continuar con la vida.

Tres años después, sigue solo, sigue triste y sin ganas de conocer a nadie. Dice que se ha acostumbrado a vivir con la pena y la alimenta con recuerdos continuos de su mujer.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Nadie se muere por nadie

FIL dijo...

Yo tampoco creo que nadie se muera por nadie, pero si es verdad que la pena puede consumir hasta puntos extremos. Sino ahí está el caso de esos viejitos que después de toda una vida juntos se quedan perdidos y sin rumbo, y al poco tiempo le sigue al compañero.

Madrileño dijo...

Buenos dias a todos.

Creo que no solo se crean dependencias de amor, complicidad, convivencia, sino que las rutinas tambien son un fuerte lazo de union ... aunque parezca mentira el salir con tu pareja a comer a un sitio al que vais habitualmente o hacer esto o lo otro ... se echa en falta tambien.
Yo hablo desde la experiencia de que quiza no me marco tanto el amor como los habitos o rutinas con esa persona.

Un saludo a todos

Lulú dijo...

Sonará superficial, pero pienso que hay otras dependencias fortísimas, como puede ser la sexual. Hay gente que no se quiere, son incompatibles fuera de la cama, pero dentro de ella, su relación es perfecta y eso produce también un enganche muy grande y del que es difícil salir.
Por muchas relaciones que se tengan después, cuando has estado con alguien con quien el fuego era intenso, todo lo demás te parece la llama de un mechero.
No tengo ganas de discutir, ni de enfandarme con nadie. Espero por parte de los demás, lo mismito. Gracias.
Madriñelo guapísimo, tú sí que sabes.

OTRA VEZ YO dijo...

ESTOY SUPER SUPER SUPER INDIGNADO!!
HE HECHO COMENTARIOS RELACIONADOS CON EL RELATO, PROFUNDOS Y DESDE UN PUNTO DE VISTA NO OBSCENO Y COMPRENSIBLE.

A QUE VIENE QUE SE ME BORRE??
NO SOY BIEN RECIBIDO NI CON BUENAS PALABRAS??
PUES, CON UNA PALABRA TUYA BASTARÁ PARA ECHARME. Y NO VOLVERÉ AL BLOG Y YA ESTÁ.

FIL dijo...

No te vayas OTRA VEZ YO, que seguro ha sido un mal entendido. Yo te leo siempre

Aquiles dijo...

Me ha dejado un punto de emoción subida la entrada de hoy. Es cierto que vivir es una aventura azarosa que se lleva mejor si es en compañía de alguien con quien deseas dormir todas las noches, alguien con quien sientes algo difuso pero intenso y duradero que va mucho más allá del fuego momentáneo del sexo, aunque éste pueda ser tan intenso como señala Lulú.
Y comprendo muy bien el desgarro de quien de repente se ve privado de esa compañia imprescindible para respirar que es la persona a la que amas con todo el alma.
Cuando se pierde alguien tan querido uno ve, deslumbrado, cuántas veces damos importancia a cosas que no la tienen y entonces nos parecen ridículas.

Jim Cross dijo...

Si te pasas media vida junto a una persona... ¿cómo no vas a sentir una dependencia hacia la persona que falta? ¡Como no va a sentir su ausencia y el vacío que ha dejado en él/ella? Es como sentir que te falta la mitad de ti, supongo. Si hasta los perros son capaces de morir por la ausencia de su amo, cuanto más nosotros... (digo yo)

Anónimo dijo...

Yo también creo que se puede llegar a morir de amor...A veces, no se llega a la muerte física, pero se cae de lleno en la muerte del alma, en el desgarro profundo y desolador que nos produce la incomprensión de sentir, como una injusticia de la vida, el que aquellos a los que amamos...ya no nos aman a nosotros.

A veces si se pudiera elegir...creo que mucha gente elegiría la muerte física, la otra...la del alma, cuesta muchísimo superarla, cuesta renacer, cuesta volver a vivir plenamente, con intensidad, con esperanzas y alegría...
Cuesta volver a amar, no es un problema de elección, no es un problema de tiempo, no es un problema de remedios, de libros de autoayuda, de evasiones...o respuestas...que no existen, que no existen al menos, de la misma manera para todos y cada uno de nosotros. Es un problema de localizar el origen, profundo, de nuestro verdadero dolor...

La muerte no siempre llega en un instante puntual, a algunos se los va llevando en veces, a mordiscos brutales...y en cada mordisco se va llevando lo que nosotros creemos mas importante...para descubrir, al final, que podemos con todo...que somos capaces de superarlo ¡todo!...una vez aprendemos a amar de verdad, quedándonos con lo mejor del amor y olvidando y comprendiendo aquello que nos puede hacer sufrir.

¡Un cordial saludo!

Ananda

Admi dijo...

Por supuesto que se muere de amor. El amor es el acto de vida más grandioso que existe, pero a su vez es el acto de muerte más doloroso.
Solo quien ha amado y ha sentido hormigueos punzantes en el estómago, sabrá que hay amores que ciertamente matan.

FRANCISCA dijo...

Pues desde mi punto de vista nadie se muere por nadie, nadie es imprescindible y un clavo saca a otro clavo.
Que el volver a empezar cuesta....cuesta y muchísimo...pero donde a uno no le quieren, es mejor salir corriendo...que las retiradas a tiempo salvan el alma..

Ros dijo...

Desolador