Chapi Escarlata: Las mariposas cierran sus alas para decir que no quieren sexo

viernes, 3 de junio de 2011

Las mariposas cierran sus alas para decir que no quieren sexo

Un grupo de científicos en Japón han observado cómo las especies de mariposas conocidas como licénidos (Lycaenidae), cierran sus alas para evitar la atención indeseada de los machos persistentes.

Estas mariposas, también conocidas como manto bicolor, sólo se aparean una vez durante su breve vida. Cerrando las alas pueden esconder el impactante brillo de sus colores, y así las hembras se hacen menos visibles para los machos, según publica la BBC.


Los intentos persistentes de apareamiento de los machos pueden dañar a las delicadas hembras, por lo que las hembras cierran sus alas como una estrategia para evitar el acoso.

En el estudio, los biólogos utilizaron un modelo macho de esta mariposa para desencadenar una reacción en las hembras. Comprobaron que cuando colocaban al macho cerca de la hembra, esta cerraba las alas. Sin embargo, las hembras vírgenes las dejaban abiertas.

Así concluyeron que las hembras que no necesitan más cópulas, cerraban sus alas para esconderse y evitar el acoso sexual, mientras que las vírgenes que quieren compañero lo manifestaban manteniendo sus alas muy abiertas para ser visibles.

Como me suena.

6 comentarios:

Yris dijo...

Siempre nos queda mucho por aprender de la naturaleza, que es sabia. Nosotras hacemos algo parecido cerrando las patas,que cuando queremos bien que las abrimos, a todo lo que nos dé nuestra flexibilidad. Aveces es un acto reflejo, en el curro me pasa sin darme cuenta ( el espatarramiento) cuando pasa algo interesante por mis pupilas, por desgracia no ocurre muy amenudo y por fortuna suelo llevar pantalones. Qué bella ilustración has puesto hoy Chapi!! Saludos y buen finde.

Anónimo dijo...

Las mariposas...no son como las mujeres.

En el caso de las chicas se produce mucho la situación contraria a la que describes, Chapi: No quieren "tema" con nadie, pero muchísimas son felices intentando (y consiguiendo)tener a la mayor cantidad de potenciales pretendientes pendientes en todo momento de ellas.

Luego, los pobrecillos no entienden nada..."Si parecía...si me dijo que...si me pidió que...si me llamó para decirme...si me hizo así o andando...no la entiendo"

A veces son imprescindibles, años de experiencia para comprender ese "juego"

Algunas, alargan el jueguecito...y lo intentan aplicar, incluso después de que entran en la etapa de la "invisibilidad" (ya lo comentamos en otro post, ¿te acuerdas Chapi?) y se convierten en caricaturas de ellas mismas, desprovistas ahora de la frescura y lozanía que les permitía ir por ahí jugando...y haciendo daño a los demás.

El tiempo pone todo en su sitio (a veces)

¡Un cordial saludo!

Ananda

Ros dijo...

Pues sí que suena, sí. Supongo que es la nauraleza que nos iguala a todos en según que temas. Y en este, mucho más. Vamos que estoy viendo a mis vecinitas revoloteando y abriendo sus alitas por doquier.

Aquiles dijo...

Es verdad que pueden encontrarse multitud de casos parecidos entre los comportamientos de los animales y de los humanos. Es lógico, porque los humanos somos los más animales de la Naturaleza, aunque nuestra arrogancia -e ignorancia- hace que muchos se nieguen a reconocerse como tales.
Pero en particular los mamíferos son un buen espejo para mirarse y saber que a la postre lo que nos pasa, eso que tanto critican algunas mujeres ("siempre estáis pensando en lo mismo") no es más que la inexorable ley de la selva, de la que procedemos en nuestros más remotos orígenes.
También ellas responden con sus actitudes, Ananda, a la misma lógica "animalesca", intentan atraer a diestro y siniestro a menudo sólo para coprobar si sus armas están afiladas. Es un juego natural.

Európides dijo...

Hola Chapi.

Interesante artículo, vengo desde el blog de Boss, del señor Armstrongfl tras tu comentario.

Casi prefiero a las mariposas que se cierran de alas para tapar sus encantos a las mantis religiosas, que tienen a los machos como si fueran profilácticos, de usar y tirar. Bueno, en esste caso matar.

De todas formas, las mariposas han cambiado mucho, poruqe cuando yo era un niño, para mi, las mariposas eran hermafroditas y de ahí su batir de alas, que cuando se sentían macho, abrían las alas y cuando se sentían hembras, las cerraban.

Los Mariposos tenían que ser como Willy el rápido para aprovechar el momento y pasar al ataque con garantías de éxito.

Saludos, buen fin de semana. :)

Chapi dijo...

Hola Európides, bienvenido.
Sí, la rapidez de movimientos facilita mucho las cosas en según qué terrenos.
Saludos