Chapi Escarlata: Ni esposa ni madre entregada y feliz

domingo, 15 de mayo de 2011

Ni esposa ni madre entregada y feliz

(Por fin puedo subir un nuevo post sin los problemas que dio Blogger el jueves y el viernes pasados, que además se llevó no sé adonde todos los comentarios que había en la última entrada).

¿Qué lleva a una pareja tras más de 20 años juntos, y sin que se haya metido entre ellos una tercera persona, a separarse? ¿Qué es lo que hace saltar la espita que anima a una mujer a dejar una vida "confortable" y lanzarse al mundo?

Esto es en lo que ella pensaba cuando su compañera de trabajo le dío un golpecito en el codo para que volviera de Babia y se bajaran a fumar un piti a la calle.

Ese día, y el anterior, y el anterior del anterior no dejaba de pensar en lo mismo. Y así llevaba un par de meses, dándole vueltas a su vida y buscando una justificación sólida a lo que quería hacer.



En realidad su vida no era complicada, no era infeliz, tampoco para echar cohetes, pero era cómoda y tranquila; y si durante años todo eso le había servido, ahora ya no le gustaba. Como tampoco le gustaba su marido, con el que se llevaba tan bien, ni esa imagen de familia feliz de libro que hacían junto a sus dos hijos. A veces, no le gustaban ni sus hijos, y no por eso se creía una mala madre.

No sabe qué resorte le hizo saltar un día, a partir del cual su vida en familia se le hizo insoportable. No había un ligue, no se había enamorado de nadie, que suele ser lo que mueve a dejarlo todo. No, era que se había cansado de ser esposa y madre feliz y entregada, para lo que había sacrificado su propia carrera profesional, y ya no estaba dispuesta a seguir en el mismo plan.

Cinco meses después del primer pensamiento salía por la puerta de la casa familiar, después de miles de explicaciones al marido y a los hijos ya mayores durante semanas. Les dijo que quería retomar su vida donde la dejó hace tantos años y que ahí no cabía ninguno de los tres. Les dijo que los quería y que no se lo tomaran como un abandono, que ella siempre estaría ahí cuando la necesitaran pero que iba a volar sola. Y así se despidió de su familia y se fue.

Ellos no la han vuelto a llamar ni para preguntar cómo está ni le cogen el teléfono cuando llama para saber de sus hijos. La han borrado de sus vidas de un plumazo, dicen que en justa correspondencia.

14 comentarios:

OTRA VEZ YO dijo...

HOLA! SOY EL PRIMER!
CREO QUE LO QUE LE PASA A LA CHICA DEL RELATO ES QUE LE MUEVEN ESAS INQUIETUDES QUE LA SOCIEDAD HA HECHO CREER A MUCHAS CHICAS.
LO MISMO DIGO DE LOS CHICOS! A MI, VIENDO LA FOTO DE LA ANTERIOR ENTRADA, LA DE LA CHICA CON GRANDES PECHOS TIRADA PARA ATRÁS...HACE QUE MIS INSTINTOS SALTEN DE ALEGRÍA...
PUES LO MISMO! ME HAN CREADO INQUIETUDES A BASE DE ANUNCIOS, FOTOS...

LA MADRE DEL RELATO TAMBIÉN LA DEFINIRÍA COMO UNA... Y TODO LO QUE SE HACE TRAE SUS CONSECUENCIAS. AUNQUE UNO NO QUIERA.

SALUDOS A TODOS!!

merver dijo...

Las mujeres creo que somos más valientes a la hora de dejar una relación. Siempre he pensado que los hombres no sueltan una liana hasta que no están sujetos a otra, como Tarzán...
Ahora con las hipotecas y la "crisis", algunas parejas se lo piensan más pero de todas formas la mujer que protagoniza hoy tu post creo que fué demasiado tajante, sobre todo cuando hay hijos por medio.
Aunque si me pongo a pensar, si los chicos son mayorcitos, ya está bien de tanto "sacrificio"...

Ros dijo...

Comparto la opinión de Merver. Las mujeres son más decididas a dar el paso aunque no tengan a nadie esperándolas fuera.
Pero en el caso que se comenta en el post de hoy, creo que las cosas no son blancas o negras y que decisiones como esta son el resultado de un proceso de deterioro de la relación y no de un capricho. Si sus hijos ya estaban encaminados, supongo que pensó que ya le tocaba a ella.

Mario dijo...

Los tíos somos más comodones para cambiar de vida. Tienen mucha razón Merverita y Ros. Beso para ellas por rechulas.
A no ser que una tía nos vuelva locos y la idea de una nueva vida a su lado nos haga dar un vuelco a lo que ya teníamos, no movemos ficha. Si esa novedad femenina no está en el horizonte, hacemos propia la técnica del avestruz y tiramos para adelante, sin salir de la rutina cómoda y segura.
Vosotras sois más dadas al rompe y rasga. Y los hijos si están crecidos tendrán que comprender a su madre y si no los hay, más fácil es tomar la decisión de decir adios.
Chapi guapísima, yo sí soy Mario. El Mario amigo y de León, que nunca te diría gilichorradas y que no escribe en mayúscula. Mi pierna está mejor ;-) y mi tecla mordaz y dispuesta como siempre.
Abrazos de Álvaro, Martita, Roberto y Gus que están por Ponferrada, para 'volver a empezar'. Ya tu sabes lo que te digo, guapa.
Un beso en todos los morracos de mi parte ;-)

FRANCISCA dijo...

OTRA VEZ YO, no estoy muy deacuerdo en la primera parte de tu comentario. Las inquietudes que nos han vendido no son esas, lo que nos han vendido es que si no vives en pareja y no tienes hijos acabarás sola y solterona, siendo una moza vieja como se dice en mi pueblo, que las funciones de una pareja son aguantar y aguantar, que hay que creer en los príncipes, las princesas y los castillos.Que por muchos defectos que tenga tu pareja, hay que saber llevarlos, que el amor es eterno y que hay que ser fiel porque solo somos de una persona, que yo soy de mi pareja y ella a saber de quién es.Yo no soy de nadie, en todo caso de mi madre, que fue la que me parió. En esta vida para sobrevivir nadie es imprescindible..
Ahí están las estadisticas, mucho desamor, muchas separaciones...está claro que algo pasa!!!y ahora que Esperanza Aguirre quiere saldar la deuda de la hipoteca con la entrega de las llaves del piso, esa mujer lo único que está fomentando son las separaciones entre parejas...las cosas son cuestión de tiempo...
Y respecto al tema de los hijos, creo que se puede conciliar la vida siendo separada y con hijos, como bien dices, todo trae consecuencias, que cuando decidió a ponerse a hacer el acto, que hubiera puesto medios, que ellos no tienen la culpa, que si fuera yo de asuntos sociales se los quitaba pero a la voz del yaaaa por mala madre.
saludos

Anónimo dijo...

No se por otros lares, como será la cosa, pero por estos, creo que no es decisión ni valentia precisamente, lo que haga que las mujeres tomen esa alternativa más facilmente.
Aqui cuando esto ocurre, por lo general el hombre se queda en calzoncillos y el sueldo mermado, dificil de levantar cabeza.
Si los derechos jueran para todos iguales (tanto para hombres como mujeres), por otros tangas nos moveriamos.
Que nos dejen los pisos y parte de sus sueldos y a ver que pasaba.

Anónimo dijo...

He marcado como anónimo, cuando queria que saliera meequivoqué.
falta de costumbre y habilidad con la forma de elegir identidad.
Lo aclaro porque no pretendo caer en el anónimato.

Genoveva dijo...

Uyyyy chavalitos, lo que pasa es que vosotros no os lo pensáis mucho en cuanto véis otro culito que os mola más. Después muchas veces os estrelláis y volvéis a casa con el rabito entre las piernas. Nosotras cuando pegamos el portazo, lo hacemos con ganas y lo hemos meditado mucho tiempo. Nos vamos para no volver jejeje
Besitos en el culito!

merver dijo...

Meequivoqué, empiezo diciéndote que en muchos casos, el marido se queda en calzoncillos y con el sueldo mermado, vale.
Peeeero si por “dejaros” el piso (que no se le deja a la mujer si no a los hijos si los hubiera) y parte del sueldo (que la mayoría de las veces no se pasa y que también va en parte para la manutención de los niños), muchas firmarían encantadas, peeeero con los niños y sus pediatras, colegios, alergias, vacunas, estudios, preadolescencia…(como siga no acabo…lo que se llama comúnmente, criarlos y de lo que muchos padres, hasta ahora afortunadamente, han “pasado” durante lo que llevamos de eternidad.
Todo lo que he dicho queda sujeto a muchas matizaciones…

Yo sí que soy una madre pringada dijo...

Meequivoqué, yo firmaría ahora eso de dejar al hombre el piso y parte de mi sueldo si se encarga de los niños desde que nacen. Encargarse en serio, no eso de estar con ellos como padres entregados y decir: hala vamos a preguntarle a mamá dónde están los potitos para merendar y cuál te doy. Ay que te has hecho pis, hala vamos a decírselo a mamá y que te ponga un pañal limpio. O llega a casa y preguntar ¿qué tal ha comido/dormido/tosido... hoy? o Este niño se ha puesto a toser todo el tiempo cuando estábamos en el parque ¿qué hacemos?....
Lo cambio ya mismo y que me dejen desarrollar mi trabajo fuera sin tener que pedir días y horas para ir al médico con ellos, porque están malos o porque no tienen colegio y uno -siempre una- tiene que pringar.
Eso de que las mujeres se quedan con el piso y parte del sueldo hay que explicarlo muy bien, no es como parece.

Aquiles dijo...

Aplaudo la decisión de toda persona, hombre o mujer,que llegado a un punto de su vida comprende que no va por el camino deseado y toma la decisión de rectificar, aquella que considera que antes de pensar en los demás hay que pensar en uno mismo, que es por donde empieza el amor bien entendido.
Si el hombre y los hijos de esta historia reaccionan como se cuenta en ella, esto demuestra que ha tardado en tomar la decisión apropiada y que nunca es demasiado tarde si la dicha es buena.
No estoy nada seguro de que las mujeres sean, como comentáis algunos, más atrevidas o lanzadas para estas cosas; no estoy seguro de que a la hora de predicar virtudes distintas entre los sexos, seamos capaces de ser objetivos. Pero eso es secundario.
Lo principal es que muchos padres (de ambos sexos) viven en la jaula del matrimonio por una generosidad con los hijos mal entendida.

meequivoqué dijo...

Pedriatas, colegios, sarrampion, vericela y todo los que querais, el hombre puede y lo hace, soy de padres separados y a mi madre ni la conozco,desde los 3 años, pero también se algunos viudos con hijos, que tambien los crian y tienen que pasar por todo ello, pero quizas no hagan tanto ruido ni lo pregonen.
Y si tan duro es, porque cuando hay un divorcio o separación, no se ceden los hijos a los padres., o es que se convierte en la mejor arma?

merver dijo...

Cuando un hijo se quiere como arma arrojadiza hacia el otro, ni se quiere a los hijos ni a tí mismo ni a nadie. El rencor domina.
Aquí creo que nadie a dicho que el hombre-padre no pueda, si no que muuuchas veces no quiere-no le dá la gana.
Claro que hay viudos, separados, casados y solteros que son magníficos padres, como madres que son unas hijas de... mala lait.
De todo hay pero cada cual habla de lo que conoce, ha vivido o teme.
Un saludo.

Admi dijo...

No sé porqué, pero estoy de acuerdo con merver.