Chapi Escarlata: mayo 2011

martes, 31 de mayo de 2011

El punto G es como un silbidito

Que no existe, que sí, que es un lugar físico, que no, que es una sensación, que es el clítoris que se pone de aquella manera... Y así llevamos años, en los que ni dios ha sabido lo que es el punto G ni ganas de explicarlo para que las mujeres podamos ser más felices -tengo una amiga que dice que toda ella es un punto G y otra que  afirma que tiene todas las letras del abecedario-.

Sobre el asunto se han escuchado mil teorías que niegan la existencia del punto y de la coma que nos hace ver el cielo cuando nos lo encuentran, aunque sea a la tercera. La ginecóloga francesa Odile Buisson explica que el punto G existe y el que diga que no es que es tonto (esto último no lo ha dicho ella).



Se le ocurrió la idea de hacer una ecografía del coito. "Nos dimos cuenta entonces de que durante la relación sexual el pene en erección estira el clítoris, lo comprime y lo hace ascender de manera repetitiva. Durante ese ir y venir, el clítoris, además, aumenta de volumen. También constatamos que es a través de la parte anterior e inferior de la vagina que se estimula el doble arco del clítoris".

Señala que es el punto de contacto entre la vagina y la raíz interna del clítoris. La novedad reside en que pensamos que esta zona es una función del complejo clítoris-uretra-vagina, que designa al conjunto de órganos implicados en la actividad sexual femenina".
 
"Para dar una imagen -añade-, es como silbar: hay una expulsión de aire por el diafragma y una contracción de los músculos de las mejillas y de los labios. Del conjunto de estas interacciones de órganos se produce un sonido más o menos melódico. Sin embargo, por mucho que se busque en la garganta de la gente, jamás se encontrará una estructura anatómica en forma de silbido. Sucede lo mismo con el placer que produce el punto G".
Muy gráfica la imagen.

lunes, 30 de mayo de 2011

El placer saludable

Con el poco dinero que hay para investigar según qué cosas, no deja de sorprender que se sigan haciendo estudios sobre el bienestar sexual de la gente, sobre todo en una sociedad como la estadounidense, en la que estos temas se cogen con pinzas. Pero ahí están.

Hace poco, algún medio recogía consejos sobre el buen sexo y decía lo que ya se sabe desde que el mundo es mundo, que los que tienen relaciones sexuales más frecuentes tienden a vivir más tiempo, tienen corazones más saludables y una mejor vida afectiva. También alivia el estrés, hace dormir mejor, alivia la depresión, fortalece los vasos sanguíneos o estimular el sistema inmune.


Un montón de beneficios para estar bien y encarar la vida que la gente no tiene en cuenta, tan apurada como está por el trabajo, el paro, la hipoteca, el estrés, el día a día, los niños, los perros, la luz, el gas... Me gustaría saber cuánto folla la gente a diario con todas estas cosas que acabo de mencionar metidas en la cabeza.
Pues según Irwin Goldstein un médico y sexólogo norteamericano, "la actividad sexual es muy importante" y algunos de sus beneficios saltan a la vista: "Cuando tienes buen sexo, existe una respuesta de relajación y saciedad… y la vida es magnífica", y tanto.

El efecto placentero de la dopamina no sólo aumenta durante la excitación sexual, sino que también se manifiesta en la frecuencia del coito y en la intensidad del impulso sexual. Y además, el semen es un antidepresivo "cojonudo", esto lo recalca mucho un amigo mío, que sabe de todas las bondades del sexo, pero como está metido en la rueda diaria no lo practica mucho, pero saber, lo sabe. Qué pena XDSS.

viernes, 27 de mayo de 2011

Mujeres felices

He conocido hoy una página para mujeres felices, o mejor dicho, que promueve acciones y aporta ideas y pequeñas cosas para que las mujeres se quieran un poco más, bajo el lema de que una mujer estará más guapa no sólo porque se arregle, que también, sino porque es feliz.

Lo he comentado después entre un grupo de amigos -hombres y mujeres- y a alguno le he escuchado decir que es muy difícil conseguir que por lo general una mujer sea feliz, porque nunca se conforma, siempre quiere más y quiere lo inalcanzable.

Al margen de tópicos, en esto como en todo habrá mujeres -y hombres- que sean felices, que no lo sean, que lo quieran ser y no sepan cómo o que definitivamente no lo sean nunca.



Otra de las opiniones, esta vez de una mujer, decía que se puede ser "razonablemente" feliz si se  tiene lo necesario para serlo que resumía en salud, dinero y amor, por este orden. Porque si no, ya se puede una morir de asco.

Pero a esta le respondieron que la felicidad es un estado interior de muchísimas personas, independientemente de los avatares que les depare la vida. Que la mayor causa de felicidad es la maternidad  o que la infelicidad no es privativa de las mujeres.

 No sé qué pensar, aunque después de la etapa tan arrastrada que llevo desde hace tres años, casi que me inclino más por la que piensa lo bueno que es la salud, el amor y el dinero -yo pongo este orden- para poder ser feliz. Lo que no voy a hacer es poner un circo.

jueves, 26 de mayo de 2011

La vida sin esfuerzo

Me sorprenden esas parejas que no se esfuerzan un mínimo en resolver ellas mismas sus problemas, y para todo acuden al psicólogo porque lo han visto en películas o en los pocos libros que leen, que son los de autoayuda.

Conozco a una que en plena crisis matrimonial se fue directamente a un psicólogo a escupir todo lo que tenían dentro delante de terceros antes de intentar, por lo menos intentar, hablar entre ellos y buscar una salida entre los dos. Pues no hicieron eso sino que se gastaron una pasta para que alguien les dijera cosas evidentes, según contaron después ellos mismos.


Seguramente, los casos no son todos iguales y unos más que otros necesitan de ayuda externa, pero supongo que eso se produce después de haberlo intentado antes dentro de la pareja, sin ningún éxito.

Me refiero a los que con tanta ligereza y frivolidad trasladan su problema fuera enseguida. Esos mismos de los que hablo, un año después, no tardaron ni dos minutos en acudir al psicólogo para pedir ayuda porque su niña mayor, muy pequeña todavía, tenía celos del hermano que acababa de nacer. Claro, en la consulta los mandaron a casa, para que se ocuparan ellos del asunto, porque no era patológico ni mucho menos, era lo normal.

A ver cual es la próxima que le endosan al profesional.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Mujeres sin ataduras

En menos de un mes, se bajarán a Cádiz, las mismas de siempre, a la misma casa que van desde hace veinte años, donde durante una semana no se admiten hombres que no sean los que están por conocer o los que ya conocen de ese lugar.

Siempre ha sido un tiempo corto pero intenso para todas ellas, mujeres maduras ahora, no cuando empezaron a ir por aquellos lares de playas espléndidas. Un lugar donde cargar las pilas y quitarse de encima las costumbres de la vida diaria, los jefes cabrones y las telarañas.



Mucha playa para disfrutar como dios las trajo al mundo, muchas cenas de pescaíto, unas cuantas copas y mucha apertura para lo que se pueda presentar. Este capítulo suele ser uno de los más movidos: pueden conocer a gente nueva a las 3 de la mañana en el pasillo, al cruzarse para ir al baño. O rescatar a algún "invitado" de un sofá cama que se le había cerrado de repente dejándolo dentro, con peligro de su integridad masculina, mientras la paternaire se había subido a la terraza a fumar un piti.

Luego ese conocimiento se profundiza en torno a la mesa del desayuno, donde se hacen ya las presentaciones formales de todos los que han dormido en la casa antes de que las unas se vuelvan a la playa y los otros, a sus olivos respectivos.

Aparentemente es una semana más de vacaciones playeras como las de cualquiera, pero a todas ellas les parecen inolvidables, las mejores, y en algún caso, más que las que luego tienen en agosto con sus respectivos maridos, novios, hijos y demás familia.

Lienzo de Adolphe Bouguereau

martes, 24 de mayo de 2011

La entrepierna del poderoso

¿Qué puede llevar a un hombre poderoso como Dominique Strauss-Kahn a intentar abusar presuntamente de una camarera?

¿Compulsión?

Puede, pero soy de las que piensan que un tipo como este con solo dar un chasquido de dedos tiene alrededor a las tías más buenas, dispuestas a complacerle. ¿Entonces, no le era suficiente?

Pues no, porque también me da que este tipo de hombres no se para ante nada. Se creen los dueños del mundo, con derecho de pernada y con poderío suficiente como para coger todo aquello que se les antoja, incluidas las personas, porque no se van a rebelar contra ellos, que son como dios.



La suerte para la camarera  es que haya ocurrido en Estados Unidos, país puritano donde los haya, donde ni los poderosos pueden hacer de su capa un sayo en asuntos de la entrepìerna.  Y este no iba a ser distinto, aunque él crea lo contrario.

lunes, 23 de mayo de 2011

Déjame espacio

Es difícil pedir espacio en un apartamento de 70 metros cuadrados, donde el roce corporal ha sido el lenguaje común de los dos.

Difícil y extraño en él, porque no suelen ser los hombres los que piden espacio -me parece a mí, aunque puedo estar equivocada-, pero un día después de un tiempo manteniéndolo en su cabeza, lo sacó, y ella se quedó de un ay.



Desde ese momento y durante el poco tiempo más  que duró lo que tenían entre los dos, el roce dio paso a los malabarismos para no tocarse, a un enorme distanciamiento después y a la ruptura.

Lo contaba el otro día: "Pero si yo la quiero -añadía todavía sorprendido-, sólo pedí un poco de espacio para que cada uno fuéramos por un ratito uno y no dos siempre, y no lo ha entendido. Pienso ahora que no me quería y que mi petición fue su disculpa para escapar".

viernes, 20 de mayo de 2011

La primavera de Madrid

Como cada tarde, vuelvo a la Puerta del Sol de Madrid a sumar y participar de la vitalidad y la energía contagiosas de miles de jóvenes y no tan jóvenes que allí protestan.  Y me pregunto si en esta fantástica efervescencia, como pasó también en mayo del 68, amarse forma parte de la rebeldía.

Donde hay un grito de protesta, hay una muestra de vitalidad, de decir "no estamos muertos", y amarse, en los momentos valle y de relax, entre trabajo, organización, decisiones y asambleas, es el mejor acto de rebeldía.

Imagino que algo así debe de estar sucediendo cada noche bajo las lonas, en el suelo, sobre los cartones de la plaza y seguramente sea esta una de las estampas más bonita, aunque no la veamos, que nos está ofreciendo esta primavera de Madrid  (y cada vez de más ciudades).


La fotografía es de Uly Martín, publicada en El País.

jueves, 19 de mayo de 2011

Se aburren con sus maridos

El sexo despierta tanta curiosidad y debe de haber tantos expertos que se dedican a estudiarlo que la cosa da para que nos endosen un informe cada mes.

El último se llama  Mujeres casadas, sexualidad y nuevas tecnologías y ha sido realizado contando con la opinión de 1.500 españolas de 30 a 45 años. Lo ha publicado Gleeden.com.

Con un promedio de seis polvitos mensuales, el 62% de las mujeres asegura que se aburre en la cama con su pareja porque sus relaciones son muy monótonas. El 44% de las encuestadas cuenta que sólo practican las posiciones "clásicas" y que finge regularmente. (A mí tanto fingimiento siempre me ha escamado mucho).



Entre las mujeres que tienen una actividad sexual mayor de seis veces al mes, lo hacen por deseo el 26%; por hábito, el 32%; para "complacer" a su cónyuge otro 26% y "por deber conyugal", el 17%.

Dos de cada diez mujeres dicen que se sienten poco o nada satisfechas en su matrimonio, y el 13% de ellas admite que duermen solas hace más de 6 meses.

El 58% de ellas dice que su relación puede sobrevivir sin sexo; y para el 95%, la ternura parece ser un factor determinante para que dure el matrimonio.

El 71% de estas mujeres casadas confiesan que se masturban, y el 52%, varias veces al mes. De ellas, ocho de cada diez  usan su imaginación y la mitad disfruta con lectura erótica. Son muy pocas las que recurren a juguetes sexuales, sólo el 14% y el 32% reconoce que ha tenido su primer orgasmo sola; el 40%, con su pareja; y el 28%, con otro hombre.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Los novios de las hijas

No sabe por qué, pero no le hace ninguna gracia ver a su hija con el novio en casa, en la suya, y mucho menos que se acuesten juntos. Así que ha decidido hablar con ella seriamente y decirle que si trae al novio, que luego lo mande por la noche a otro sitio, pero que en su casa no duermen juntos.

La "niña" tiene 22 años estudia fuera, comparte piso con otros estudiantes y, por supuesto, se echará buenos polvos con su novio, en su casa compartida y en la de él, pero en la de su madre, no.



Cuando le preguntas, te contesta: pues no me digas por qué, pero lo único que sé es que si quieren follar, que se marchen a otro sitio. Asegura que no es porque vea a su hija con ojos de madre y mucho menos porque sea una antigua, como le dice la niña, es que no y es que no, y no la sacas de ahí.

Diferente es la situación de la chica en casa de su padre, adonde, aunque suene extraño -los padres se vuelven retrógrados cuando se trata de sus hijas-, puede llevar al novio, acostarse con él y hasta desayunar juntos con papá. Cuando le cuenta a su madre que su padre es más liberal, a ella la llevan los demonios, pero el brazo no lo da a torcer ni aunque la maten.

martes, 17 de mayo de 2011

Amantes, pasión y fútbol

Tengo un amigo que ayer estaba muy contento porque el Betis había subido a Primera. Tan contento que su sensación la comparaba con la pasión por una amante, que es, según dice, como se vive en Sevilla la relación de cada uno con su equipo del alma.

Yo bromeaba con él y le decía que no puede ser igual la pasión por un equipo que juegue en primera que si juega en regional. Pero no le convencí. Insistía en que ese sentimiento se mantiene por algo que para uno es especial y que los dos equipos sevillanos, el Sevilla y el Betis, son como una religión para sus seguidores y que aún estando en tercera, el Betis llenaba el estadio, porque a la gente no le importaba que perdiera.



Un poco exagerado este bético, que para que no me fuera de vacío me trasladó la preguntita: ¿Se puede sentir la misma pasión por tu pareja cuando esta está en primera (joven, esbelto, fuerte) que cuando ha pasado a regional?

Pues no, claro que no suele ser la misma pasión, aunque siempre hay excepciones. Pasa lo mismo que en el fútbol,  que la pasión se convierte en cariño después de tantos años, pero que se te erice el vello nada más verlo aparecer, como que no suele ser lo normal. Como tampoco ves un gol de Messi en un campo de tercera regional.

Yo creo que él piensa que sí se puede mantener la pasión entre dos amantes pasen los años que pasen y estén como estén, porque si los de regional llenan....

domingo, 15 de mayo de 2011

Ni esposa ni madre entregada y feliz

(Por fin puedo subir un nuevo post sin los problemas que dio Blogger el jueves y el viernes pasados, que además se llevó no sé adonde todos los comentarios que había en la última entrada).

¿Qué lleva a una pareja tras más de 20 años juntos, y sin que se haya metido entre ellos una tercera persona, a separarse? ¿Qué es lo que hace saltar la espita que anima a una mujer a dejar una vida "confortable" y lanzarse al mundo?

Esto es en lo que ella pensaba cuando su compañera de trabajo le dío un golpecito en el codo para que volviera de Babia y se bajaran a fumar un piti a la calle.

Ese día, y el anterior, y el anterior del anterior no dejaba de pensar en lo mismo. Y así llevaba un par de meses, dándole vueltas a su vida y buscando una justificación sólida a lo que quería hacer.



En realidad su vida no era complicada, no era infeliz, tampoco para echar cohetes, pero era cómoda y tranquila; y si durante años todo eso le había servido, ahora ya no le gustaba. Como tampoco le gustaba su marido, con el que se llevaba tan bien, ni esa imagen de familia feliz de libro que hacían junto a sus dos hijos. A veces, no le gustaban ni sus hijos, y no por eso se creía una mala madre.

No sabe qué resorte le hizo saltar un día, a partir del cual su vida en familia se le hizo insoportable. No había un ligue, no se había enamorado de nadie, que suele ser lo que mueve a dejarlo todo. No, era que se había cansado de ser esposa y madre feliz y entregada, para lo que había sacrificado su propia carrera profesional, y ya no estaba dispuesta a seguir en el mismo plan.

Cinco meses después del primer pensamiento salía por la puerta de la casa familiar, después de miles de explicaciones al marido y a los hijos ya mayores durante semanas. Les dijo que quería retomar su vida donde la dejó hace tantos años y que ahí no cabía ninguno de los tres. Les dijo que los quería y que no se lo tomaran como un abandono, que ella siempre estaría ahí cuando la necesitaran pero que iba a volar sola. Y así se despidió de su familia y se fue.

Ellos no la han vuelto a llamar ni para preguntar cómo está ni le cogen el teléfono cuando llama para saber de sus hijos. La han borrado de sus vidas de un plumazo, dicen que en justa correspondencia.

jueves, 12 de mayo de 2011

La química de la pasión

La pasión ya no es lo que era desde que los científicos la redujeron a una combinación de sustancias químicas que nos cambian el cuerpo y la mente, dice una amiga mía que está un poco escaldada con las cosas del enamoramiento.

Ella no lo ha encontrado todavía, pero afirma con mucha seguridad que siempre hay alguien para cada cual y que la suerte es encontrarlo. En ese caso, dice, la pasión está más que servida y dura toda la vida. No lo dice por experiencia, pero nadie le quita esa idea de la cabeza cuando discute sobre la duración de ese estado "químico".



Hay muchísimos estudios que abundan sobre el tema. La Real Sociedad de Química del Reino Unido publicó en su revista Chemistry World que son las hormonas las causantes de la pasión o enamoramiento y que sólo dura dos años. También, la antropóloga Helen Fisher señala que la pasión dura de uno a tres años; y un estudio de la Universidad de Cornell le da una vida entre 18 a 30 meses.

Así que concluyen que después de ese tiempo las parejas que siguen juntas deben sustentarse en otros pilares más fuertes.

Pues a ella no le convence todo esto y sigue pensando que encontrará a su media naranja que está por descubrir y que a partir de ahí, amor, sí; ternura, también; y comprensión y respeto; pero mucho más fuerte será el deseo y la pasión para toda la vida, casi. Y ahí está, esperando su oportunidad, aunque mientras tanto va probando, por si acaso.

martes, 10 de mayo de 2011

Anuncios que promueven las canas al aire

Hace unas semanas, de paseo por Madrid, me llamó la atención un cartel publicitario que decía: "¿Estás casada? "Revive la pasión, ten una aventura". No leí más porque iba hablando muy entretenida con mi acompañante, pero me quedé con la copla de si había leído bien o me había dejado algo, porque me parecía demasiado evidente.

Ayer lo volví a ver en otra calle y me detuve ante él para comprobar que lo que anunciaban era una web de citas, en la que entré nada más llegar a casa. La copla que se quedó grabada en mi cabeza el otro día no era una imaginación y había leído bien.



Victoria Milan se considera la mayor web de España de citas para gente casada o en pareja. Acaba de llegar y ya tiene unos 15.000 inscritos, hombres y mujeres a partes casi iguales, dispuestos a echar una canita al aire, que es lo que promueve esta página que pone en contacto a casados, así, abiertamente, que es lo que me sorprendió a mí, por lo inusual,  cuando vi el cartel publicitario la primera vez.

Sus promotores se preguntan qué es lo que está pasando con la pareja "monogámica" para que tengan tanto éxito webs como esta, en la que esperan que a final de mes los socios lleguen a 250.000.
Pues qué va a pasar, que a nadie le amarga un dulce y menos si te hacen la cobertura.

domingo, 8 de mayo de 2011

Mi hombre y los demás

Es una cuarentañera que no ha conocido más varón que su hombre, con el que lleva toda la vida, desde los 17 años.
A veces cuando se reúne con algunas de sus amigas, y estas empiezan a contar sus aventuras, ella se calla como si sintiera vergüenza por no haber tenido una vida sexual más variada. Lo más que acierta a contar -y se pone nerviosa cuando lo hace- es que antes de casarse con su novio, cuando ya salía con él, tonteó con otro que le gustaba mucho.



Y se azora aún más cuando las otras le preguntan por el significado de "tontear", que si llegó a mayores. Abre los ojos como platos y se pone roja como un tomate para no contestar que no, que qué va a llegar a mayores. Fue una emoción, sin roce, pero emoción, dice al final.

Cuando escucha hablar a las otras piensa que a lo mejor se ha perdido algo bueno, pero en dos segundos se reafirma en que no ha dejado pasar nada que le interesase, porque su hombre lo es todo para ella y nunca ha tenido la necesidad ni la curiosidad de saber cómo son y cómo lo hacen los otros.

viernes, 6 de mayo de 2011

Juntos pero no revueltos

Cuando se encuentran, se comen a besos, se quieren, se tocan... como si no pudieran estar el uno sin el otro y siempre se les ve así.

Pero sí pueden estar el uno sin el otro. De hecho, lo están. Llevan un montón de años juntos, pero cada uno vive en su casa, la que tenían cuando se conocieron y no han querido dar el siguiente paso porque, ella la primera, aunque él no le va a la zaga, piensan que la convivencia puede matar la pasión y el amor y no quieren arriesgarse.

Pero además  son de los que valoran mucho la independencia de cada cual y por eso creen que el que han elegido es el mejor sistema de vida, porque no supone ni merma de su amor ni que no puedan estar juntos cuando pueden y quieren.



Ellos tienen cada uno su casa porque ya la tenían cuando empezaron a quererse, pero conozco a otra pareja que vive en la misma casa, pero cada uno tiene su habitación. Sus razones son las mismas, pero aquí el trasunto económico no les ha permitido tener una casa cada uno. También valoran la independencia, poder tener cada uno su espacio más privado y compartirlo cuando quieren, no por obligación.

jueves, 5 de mayo de 2011

Entre dos hombres

¿Quién me mandaría a mí cambiar de novio, casarme con el nuevo y tirarme así 20 años que no me han gustado nada, para luego volver al principio?

Metemos la pata y no la sacamos hasta muchos años después, dice, cuando las cosas se complican, ya no hay forma de enderezar la situación y sales corriendo del ahogo y la infelicidad.

Esta mujer, que no ha sido feliz en su matrimonio, lo ve ahora con lejanía y se extraña de haber compartido su vida con un hombre que no reconoce. Tantos años juntos y me parece un extraño, insiste, en lo poco que nos relacionamos ahora por cuestiones domésticas.

Cómo cambia la perspectiva, dice ella, que es muy gráfica: Eres joven, tienes un novio que te adora, aparece otro que te camela, te encaprichas y zas, tiras lo que tienes por la ventana en un plis.

Su suerte ha sido un reencuentro dichoso con el que dejó por el otro y ahí andan ahora, pelando la pava tanto tiempo después, con más costra, más vida y el amor que no se les ha acabado.

martes, 3 de mayo de 2011

Bolas chinas para todas las edades

El día de la Madre, una de sus tres hijas se presentó en casa con un misterioso e inesperado regalo.

Al principio, envuelto, pensó que eran unas gafas, pero cuando lo abrió en presencia de ella, las otras dos aún no habían llegado a la comida familiar, casi se cae del susto. Su niña de 19 años le había regalado un par de bolas chinas muy bonitas a la vista, aunque no fueran para mirarlas.

La niña le dijo que no podía entender por qué ponía esa cara, porque ella, su madre, aún no había cumplido los 50 y le iban a venir muy bien para ejercitar la musculatura de esa parte y evitar después esos problemas tan incómodos que tienen las señoras mayores.



Las bolas, claro, fueron el tema de conversación de las cuatro mujeres durante la comida, sobre todo, porque la madre aún seguía pensando por qué su hija le había hecho ese regalo. ¿Estaba tonta o no se quería acordar del uso que ella le había dado al artilugio durante años? Porque cuando eran joven, veinte años atrás, ella salía tan fresca con sus bolas puestas y su falda al viento andando por la calle de esa forma que daba gusto verla por el gusto que le daban a ella las bolas.

Mujeres vestidas, hombres desnudos

CFNM o Clothed Female Nude Male, que significa mujeres vestidas hombres desnudos. Es un juego erótico en el que se haga lo que se haga, las mujeres permanecen vestidas y los hombres están desnudos o se van desnudando progresivamente.

Hace un par de años escuché por primera vez que existía esta práctica y que estaba más extendida de lo que la gente pensaba. Y el otro día, unos amigos me contaron que acababan de tener una experiencia CFNM.



Habían ido a una cena con amigas, a la casa de una de ellas y el juego había consistido en que ellos se habían convertido en solícitos camareros que atendían la mesa y las peticiones de las mujeres, pero lo hacían desnudos. Mientras ellas cenaban y hablaban de todo, ellos les servían la cena en pelotas y como casi todos ellos, además estaban muy buenos, pues ellas disfrutaron ante tan gratificante visión.

Por lo que dijeron, no tiene por qué haber sexo, o sí, simplemente miradas, roces o alguna caricia y mucho morbo, claro, que es lo que le ponía la pimienta al asunto.

De lo que se trata es que la mujer lleve el control del juego siempre; está ideado para darle placer a ellas, que son el sujeto deseante del hombre que es el deseable. Es una especie de BDSM pero más light.

He estado leyendo lo que la gente cuenta en algunos foros sobre este particular nudismo y este es un ejemplo muy gráfico:

Desde hace dos años mas o menos, mi mujer, su hermana y yo, ponemos en practica una fantasia que nos encanta y que nos da mucho morbo.


Quedamos para cenar en casa y yo hago de camarero y les sirvo la cena, pero desnudo. Se convierte en una cena larguiiiiiisima y a tope de excitados. No hay sexo, sólo mucho, mucho morbo y cuando mi cuñada se marcha, mi mujer y yo follamos como locos.


Todo empezó como una apuesta, jugando y ahora nos encanta.
Lo que no sabía es que esta fantasía la tenia más gente y menos aún que tuviera un nombre: CFNM.

lunes, 2 de mayo de 2011

¿Fingir? ¡Qué perezón!

Las mujeres siguen fingiendo durante las relaciones sexuales mucho más que los hombres. Lo ha dicho este fin de semana  en un congreso médico en Galicia una experta, la profesora del Departamento de Medicina Psiquiátrica de la Universidad de Virgina, Annita H. Clayton, autora del best-seller Satisfacción (2007), con mucho éxito entre las mujeres.

También apuntaba en esa penosa dirección el último informe Pfizer sobre hábitos de salud sexual, que señalaba que una de cada tres mujeres reconoce que en ocasiones es necesario fingir en la cama, sobre todo, según aumenta la edad. Aunque a renglón seguido decía que son ellas quienes más a gusto se muestran con su vida sexual (el 63% declara estar bastante o muy satisfecha frente al 59% de los hombres) y al mismo tiempo, quienes mayor interés tienen en mejorarlas (52% frente al 50% de los varones).



La doctora Clayton dice que el 10% de los hombres están satisfechos con su vida sexual, mientras que en el caso de las mujeres se eleva hasta el 30%, aunque este mayor índice puede deberse a que las mujeres buscan en las relaciones sexuales algo más que el placer sexual, también buscan la afectividad, la intimidad.

Lo del fingimiento es un perezón, que dice una amiga mía, porque si vas es porque te apetece pasar un buen rato, quieres hacerlo y además te pone con quien lo vas hacer y pensar en ello. Tener que hacer todo ese trabajo para cantar falsetes, lo que dice ella, mejor me voy al cine.

"Y además -dice-, fingir, fingir ¿para qué sirve fingir? ¿para que el otro piense que te lleva al quinto, al séptimo o al décimo cielo? Pues si no sabe que nunca has pasado de la entrepalnta, poca felicidad te va a propocionar la próxima vez". Pena, penita, pena