Chapi Escarlata: De bruces con el desamor

domingo, 3 de abril de 2011

De bruces con el desamor

-Me estás tomando el pelo, pero si no puede ser. Si ella ha estado siempre loquita por sus huesos, si eran la pareja feliz, la envidia de la gente.

-Sí, sí, sí, pero no. Ella está loquita por sus huesos, pero él, por lo que se ve, no. Se ha vuelto loquito -y gilipollas- por unos huesitos más tiernos y menos conocidos, que los de ella ya los tenía muy vistos.

Las dos hablaban de una mujer que se acaba de dar de bruces con el desamor sin haberse casi enterado, porque es verdad que aquí no cabía pensar que algo fallaba de antemano.



La interfecta se quedó tan de piedra como los demás el día en que llegó su hombre y le soltó a bocajarro que se había enamorado de otra mujer -en el primer momento sólo dijo otra mujer, ni pío de sus características- y que se quería ir de casa. Luego ella supo que la que le había quitado el papel protagonista era una actriz mucho más joven.

Se le volvió el corazón del revés. A ella, que pensaba que ese amor suyo era para toda la vida, que habían superado juntos las dificultades del propio camino y que, después de veinte años, su amor al contrario de relajarse y volverse rutina, se había reforzado -de eso estaba convencida-, porque lo cuidaba con mucha dedicación. Le costaba creerlo, pero le ha pasado y no sabe cómo salir del trance.

9 comentarios:

Lais dijo...

El deseo sexual es como el fuego o el alcohol. Es energía pura que sin control destruye. Una vez despertada la pasión, ¿cómo controlarla?
Pobre esposa, desechada como un juguete viejo. Eso no se hace. Eso no es una cana al aire. Eso se paga: ¿se creerá capaz de satisfacer mucho tiempo a la joven actriz? ¿cuánto tiempo tardará en aparecer el demonio de los celos? ¿qué hará cuando la joven actriz le haga lo que él hizo a su esposa?

Pero es inútil pensar. El perro al olor de la perra en celo no tiene ni amo ni cadena.

-Y tú ¿qué opinas, Lais?

-Pues que a esa pareja le ha perdido la fidelidad. Si el hombre hubiera echado sus canitas al aire de vez en cuando no habría sido presa tan fácil para la lagarta. Para eso estamos las prostitutas. Para defender el matrimonio. No sé cómo no lo ven.

-Oye, y tú ¿cómo te conservas tan bien? No aparentas más de sesenta, y tienes más de dos mil.

- Te contaré mi secreto: toda la vida he puesto una vela a Afrodita, pero nunca me he olvidado de poner otra a Hécate.

-A veces me das miedo.

Carla dijo...

El amor llega arrasando y sin avisar.

Carla
www.lasbolaschinas.com

PaKe dijo...

Os acordais de la que se quitaba el collar de vivir en la casa de los padres, para casarse e irse con el primero que pasaba? Pues esta me parece a mi la continuación. La farsa corre tiempo -años en este caso- hasta que al final se nota que no habia amor, asi que.. al garete xD

Mi humilde opinion.!

Que paseis un caluroso lunes -por el mediterraneo vaticinan 25 grados y vientos del sur, vamos, que 30 de sensacion-

p.D : Puto lunes...

Aquiles dijo...

Un saludo muy afectuoso a esa joven anciana meretriz y al alma de poeta que está detrás de ella.

Aquiles dijo...

En el relato de Chapi va implícita la acusación de falsedad e hipocresía del protagonista ausente, el hombre que se marcha con la jovencita. En caso contrario, no se explicaría que la abandonada, víctima de la historia, se viera tan sorprendida por lo sucedido.
Tiendo a pensar que si un hombre está muy a gusto con su pareja sólo se aventurará a escapadas ocasionales para satisfacción del cuerpo, pero nunca a buscar otra pareja sin hacer ni cocinar, con el tiempo y el esfuerzo que ello conllevaría.
Buff, menudo plan, tener que comenzar de nuevo. A menos, claro que lo anterior sea irrecuperable.

Anónimo dijo...

Es tan sencillo generalizar...

Aquel hombre jamás hubiera pensado en engañar a su mujer...¡ni en sueños!
Ella era todo, todo lo que él entendía que debía ser una mujer; en cierto modo se había ido haciendo hombre a través de las manos modeladoras de ella, de sus consejos, de sus deseos, de sus alabanzas y reproches... De alguna manera sólo se sentía a sí mismo a través de la mirada de ella...Y ella decía que su relación era perfecta, perfecta porque él había aprendido a portarse como ella esperaba que se portara, perfecta porque él se había olvidado de sus deseos mas profundos, aquellos que jamás imaginó que ni siquiera pudieran existir, para atender los gustos preferidos de su mujer..."Su" mujer...tan guapa, tan perfecta, tan perfeccionista, tan bonita y exigente para sí misma y para los demás...esos demás que no son ella...Ella, ella...tan formal, tan controlada en todo, tan fria y a la vez tan aparentemente cálida y cercana a la vista, simple, de los que la contemplan unos minutos...unos días a la semana...o al año...

Cuando conoció a aquella chica joven, a él le saltaron por los aires todos sus esquemas...no se habían llegado ni a tocar y ya se sorprendió de la respuesta de sus pulmones: ¡estaban respirando profundamente y de verdad como cuando era pequeño...como cuando era pequeño...¡y feliz!
Desde aquel instante descubrió que estaba vivo, tanto, que aún no había empezado nada con ella y ya había decidido terminar con el velatorio de rutinas perfectas en que su esposa había convertido su "perfecta" relación...

La chica ni siquiera era tan bonita como su esposa...pero a él, un solo "¡hola!"suyo le parecía la música mas fresca y celestial que jamás hubiera podido oir en una boca femenina...¡y es que a él, ella le parece tan, tan femenina...!

Todo lo que pasó después vino rodado, fue imparable e inevitable. Sabe que ella no estará demasiado tiempo a su lado -"es inquieta, libre, ácrata, fresca...y profundamente sincera"- y que cuando termine su película...o conozca a otra persona libre e independiente como ella, se irá...Se irá...sin reproches, sin preguntas, sin dividir las cadenas herrumbrosas que atan a los esclavos...Se irá, con un alegre "¡hasta luego!" y un beso en los labios, se irá sin repartir los muebles, la música o los libros...ella...¡es ELLA!
(Y...¡es feliz con tan poco...!

La esposa no lo entiende, ni nadie de su entorno...
¡Es tan fácil generalizar!

¡Un cordial saludo!

Ananda

Javito dijo...

Ananda hoy que te has fumao? Sin acritud...

Lais dijo...

Muchas gracias, Aquiles. Yo también te envío un saludo muy afectuoso. Me ha alegrado mucho encontrarme con otro griego. ¿Vienes mucho por aquí? ¿Te tratan bien?

Éste de atrás tiene alma, sí, pero de poeta no estoy muy segura. Tu Homero sí que era un Poeta:

"Canta, Diosa, la cólera aciaga de Aquiles Pelida,
que a los hombres de Acaya causó innumerables desgracias
y dio al Hades las almas de muchos intrépidos héroes
cuyos cuerpos sirvieron de presa a los perros y pájaros..."

-Lais, ¿qué haces ahí amorrada al teclado? ¡Estás posteando con mi nick!

-Tu nick, ¡ja! A que te denuncio a la SGAE...

mónica dijo...

Una pena lo que le ha ocurrido, pero no podemos controlar la mente y el deseo de nuestra pareja y por muy convencidos que estemos de que las cosas van fenomenal, ahí va la sobredosis de realidad, que te hace reaccionar dándote cuenta de que la persona a la que creías con mayor complicidad es todo un desconocido. Lo siento por tu amiga, espero que se recupere.