Chapi Escarlata: abril 2011

viernes, 29 de abril de 2011

El morbo que da el sexo imprevisto

LLevaba una temporada con el sexo en la cabeza. A todas horas estaba buscando una posibilidad de ejecución , pero no le resultaba fácil a pesar de ir siempre preparada para la ocasión.

Desde que son padres de hijos aún muy pequeños se les terminaron las largas noches de amor y deseo, como las llaman, y mientras él parece que ha asumido -lo parece- esta situación que ve como un parón temporal, ella se niega a seguir el ejemplo y se busca momentos de un polvo rápido. Dice que les ha encontrado el gustito y que se está acostumbrando al plis plas.



La otra noche que él salía de dormir a los niños, se la encontró en el cuarto de estar como dios la trajo al mundo y con un tanguita negro muy sexy que se había comprado para la ocasión. Y así fue el aquí te pillo y aquí te mato, porque a ver quien es el tonto que se resiste.

Su colección de arrebatos sexuales no premeditados es única e intensa, lo dice ella misma cuando nos vemos.

Otras veces, se le mete en la ducha y en dos minutos, zas, la faena terminada, mientras al fondo se oyen las voces de los niños pidiendo el desayuno.

Cuenta que el otro día quedó con él porque tenían que ir a hacer papeles. Iba muy mona con una falda y sin bragas, y nada más llegar y verlo, se lo dijo y se fueron al baño de la cafetería del hotel donde habían quedado. Cinco minutos después salían los dos con un aspecto envidiable.

Lo tiene muy claro y, por lo visto, él,  también: "Si mis niños no me dejan hacerlo tranquilamente en mi cama, habrá que hacerlo fuera". Y tanto que lo hacen.

jueves, 28 de abril de 2011

En tiempos de crisis, súbete el culito

Un informe de una conocida  firma de estética asegura que desde que comenzó la crisis en el año 2008, el número de clientes de su instituto de belleza se ha incrementado en un 25%.

No me soprrende, conozco mucha gente que se quita una comida por una buena sesión de masaje o una terapia que los deje más guapos sin pasar por el quirófano.



Dicen estos expertos que en la crisis del 29 aumentaron de forma significativa la venta de barras de labios rojas y que cuando los soldados británicos entraron en el campo de concentración nazi de Bergen-Belsen en 1945 encontraron que las mujeres se tendían en la cama sin sábanas pero con los labios rojo escarlata. Dice en su diario el teniente coronel inglés Mervin Willett, que fue la acción de un genio enviar aquellas barras de labios porque ayudaron a las mujeres a recuperar la dignidad perdida.

En el estudio de hoy, dicen que el aumento de clientes en épocas de crisis es algo que ya comprobaron en la del 93. "Las personas necesitan más que nunca elevar su autoestima y sentirse bien consigo mismas como medio para competir en la vida y en el mercado laboral", señalan..

Tampoco me extraña que los tratamientos más demandados por las mujeres en esta crisis son los dirigidos a subir el pecho y los glúteos de forma no invasiva o que los masajes, en todas sus vertientes, hayan aumentado también considerablemente, según afirman en este instituto.

"Nosotros también hemos observado el aumento de la cromoterapia y de la utilización del color rojo, porque aporta energía a las células y es muy adecuado para todas aquellas personas que tienen un aspecto depresivo o más bien negativo".

Pero esto no es sólo una cuesión de mujeres, los hombres también ha colaborado a incrementar el número de tratamientos estéticos. Ellos prefieren los armonizantesy relajantes, o sea, los masajitos.

PD: No sé qué está pasando hoy. Ni siquiera yo he podido hacer comentarios para contestar a Pake. Estoy intentando que lo solucionen. Disculpad las molestias
Saludos

martes, 26 de abril de 2011

¿Cuánto dura el duelo por el ex?

¿Cuánto dura el duelo tras la pérdida de un amor? ¿Un año, dos...?

Me parece demasiado tiempo sufriendo la ausencia de alguien que si te ha dejado es que no te convenía.

Su amiga la animaba así. Todos los días le decía lo mismo que volviera a ser tan vital como era, que olvidara de una puñetera vez al ex y que saliera a buscar la vida, que seguro que le reservaba cositas buenas.



Pero ella no sale de su AY. Además, lo dice con mucho sentimiento, como si le gustara seguir manteniendo la pena de la ausencia como única forma de tenerlo en la cabeza. Y a cada momento repite lo duro que es el abandono.

Pues sí, es duro, mucho más que abandonar, pero una no se puedes quedar parada relamiéndose las heridas -insistía su amiga- y como si se hubiera acabado el mundo. Que ahí fuera hay muchos hombres, hija, y estás perdiendo ya mucho tiempo. Cuando quieras salir, todos calvos.

Pero es inútil, ella sigue en sus trece. No quiere dejar el duelo y ahí se ha resguardado en estos dos años que han pasado desde que la dejaron. Sí, DOS AÑOS -parece mentira pero es verdad- lleva sumergida en la tristeza y sin pizca de ganas de remontar. Y mientras, el que se ha recuperado estupendamente y casi en un abrir y cerrar de ojos es el ex. Ha pasado directamente de la crisis a la felicidad, sin duelos ni leches. Y bien que ha hecho. Los hombres manejan el sentimiento mejor.

Su amiga se lo restriega para ver si ella responde, se cabrea y se levanta, pero ni eso puede con su pena.
Siempre ha sido una exagerada para todo, y en esto no se iba a salir del tiesto. Una pena de mujer.

Amantes de infarto

Se quedaron dormidos y zas llegó el susto en forma de mujer, la de él, que volvía a casa antes de lo previsto. Menos mal que, fiel a su costumbre, empezó a aporrear el timbre y eso los despertó con sobresalto incluido.

Entonces empezó una carrera a toda velocidad que él ganó por la mano, se vistió en un segundo, se atusó el pelo y bajó corriendo a buscar a su mujer, que en ese momento entraba con las maletas, para abrazarla y decirle que la estaba esperando porque había hecho una reserva en el restaurante para comer los dos.


Mentira cochina, no había reserva ni intención de hacerla, pero como eran clientes habituales les dieron mesa sin que los camareros plantearan ningún problema por no avisar con tiempo.

Mientras, arriba, ella se reponía del susto, jurándose que nunca jamás se iría a follar a la casa de un hombre casado, por mucho que le juraran que no habría moros en la costa. Ella, que al escuchar el primer timbrazo había saltado de la cama, recogido su ropa, sus zapatos y el bolso y se había escondido debajo, todo en un solo movimiento, intentaba tranquilizarse y pensar en salir de allí corriendo.

Sin embargo, cuando bajaba en el ascensor pensó en que el polvo y el trajín le habían dado hambre y que nada mejor que entrar en el restaurante de la siguiente esquina a comer algo ligero. Eligió la mesa de al lado y se sentó a degustar media docena de ostras, sin que su amante de hacía media hora pudiera apartar sus atónitos ojos de ella ni probar bocado.

lunes, 25 de abril de 2011

Fantasías de alto voltaje

Las fantasías se definen como un guion imaginario en el que se halla presente la persona que las genera. Las temáticas pueden ser de lo más variadas, igual que las películas cinematográficas. Cuando estamos enamorados, sobre todo las mujeres, las románticas inundan nuestro cerebro.

Es un párrafo de un artículo que leí ayer en El País Semanal sobre las fantasías de todo tipo, entre ellas, las sexuales, que es la parte que reproduzco aquí para que cada cual cuente su experiencia o su opinión.




Las fantasías más estudiadas son las sexuales. Un alto porcentaje tanto de hombres como de mujeres al masturbarse o practicar el sexo en compañía suelen utilizar las fantasías para aumentar su excitación. Esas creaciones pueden representar escenas habituales o constituir un alarde de imaginación extravagante. En algunos casos, tanto ellas como ellos pueden sencillamente recordar escenas pasadas con su pareja. Aunque el objeto de sus fantasías también pueden ser otros hombres o mujeres. Y por ello pueden traer consigo la culpa. Nos podemos sentir infieles mentalmente. Hemos de saber que las fantasías se encuentran en un mundo muy aparte, en otra dimensión. Que los protagonistas de nuestras fantasías no sean nuestra pareja no significa que forzosamente queramos acostarnos con otro, ni que esa fantasía traspase al mundo real.

Existen diferencias entre las películas mentales masculinas y las femeninas. En la mente de los hombres podemos encontrar más argumentos donde ellos sean agresivos o dominantes, mientras en las mujeres una fantasía bastante habitual es la de ser raptada y forzada. Existen diferentes estudios al respecto. Jenny Birona y Joseph Critelly, en una investigación llevada a cabo con 355 estudiantes femeninas, comprobaron que un 62% tenía este tipo de fantasías una media de cuatro veces al año.

Al leer el atículo me acordé de una amiga de la universidad, muy fantasiosa, que siempre estaba imaginando cómo lo haría con el hombre que era su amor platónico. De ahí no pasaba. Todos eran platónicos. El caso es que imaginaba historias fantásticas con ellos y las contaba, poniendo a todo el grupo de amigos a cien, sobre todo, a ellos.

Cuando le preguntaban si no era una desilusión para ella no poder hacerlas realidad, siempre contestaba lo mismo: "Yo me lo paso estupendamente imaginando mis noches con hombres, y no estoy mal de la cabeza, cuando quiero hag un chasq y vuelvo a la realidad, hasta entonces disfruto mucho y, de momento, no me hace falta más".

jueves, 21 de abril de 2011

Mentirijillas sobre sexo

En una encuesta realizada por la Universidad de Michigan se hizo a los encuestados la siguiente pregunta: ¿Cuántos compañeros sexuales del sexo opuesto has tenido durante tu vida? 

En el estudio, recogido por la web http://www.entremujeres.com/, participaron más de 2.000 personas sexualmente activas de alrededor de 40 años de edad. Las mujeres confesaron haber tenido unas 8,6 parejas sexuales de media, mientras que los hombres dijeron que han estado con 31,9 mujeres.


"La mentira no es consciente", señala el psicólogo Norman Brown, encargado de la encuesta, quien apunta a que la diferencia en las respuestas masculinas y femeninas radica en los distintos métodos que hombres y mujeres utilizan para calcular el número de parejas sexuales:

Según este estudioso, si a las mujeres les preguntan ¿con cuántas personas estuviste en la cama?, para responden recurren al método de la enumeración. Hacen un poco de memoria y responden: "bueno… con Juan, Tomás, Pablo...". Al mencionar los nombres, dice Brown, subestiman o esconden la numeración.

Por el contrario, la mayoría de los hombres hace una aproximación numérica. "Estuve con unas 30". y según este estudio, al citar un número aproximado, siempre tienden a la sobreestimación.

miércoles, 20 de abril de 2011

Amantes discretos

Después de escuchar los planes de vacaciones de Semana Santa del resto del grupo y especialmente de algunas que, como la mujer del post de ayer, no hacían más que lamentarse de su situación sin intentar cambiarla, ella sacó allí su arsenal erótico y dijo: Mirad todo lo que me he comprado para mi solita o para quien quiera acompañarme ocasionalmente.

Ella lo llama su amante discreto, bueno ahora tendrá que decir sus amantes discretos, porque se ha comprado un montón de cacharritos y se va a ir estos días a la playita con todos ellos. Una multitud si querías vacaciones tranquilas, bromeaba otra de sus amigas.


El caso es que cuando mostró sus compras hubo quien viró el gesto, no como desaprobación, pero sí como si eso fuera "lo raro". Y por eso lo hizo, porque está hasta el gorro de que no se pueda decir tranquilamente que usa y compra vibradores cuando le viene en gana, no ya delante de un hombre sino delante de sus propias amigas, que la miran como a un bicho raro.

Así que a las ínclitas, que eras dos, les dijo que cogieran el que más les gustara y que se dejaran de pamplinas, que tenían que aprender a disfrutar y que cuando probaran, la iban a seguir hasta la tienda. Ya de paso, las invitó a que lo probaran con sus hombres, pero por ahí no pasaron.

martes, 19 de abril de 2011

Amores prescindibles

Cada vez que llegan las vacaciones se echa las manos a la cabeza y empieza a quejarse de lo que le espera.

Lo que le espera es -dice- un panorama que no le gusta nada: un marido con el que compartir las 24 horas del día y al que no soporta. Esto no lo dice abiertamente, no hace falta, pero sí dice continuamente todo lo que no le gusta de él,  hable del tema que hable.



Nunca le he escuchado decir una cosa buena de él. Y por lo que cuenta, tampoco él le ve muchas alegrías a estar con ella. Y así un día y otro, pasando una vida que es un planazo.

No sé por qué no pone fin a esa situación. Tampoco ella quiere profundizar más, sólo dice lo que dice, no va más adelante, lo deja en el lamento y hasta el día siguiente, pero así una y otra vez.

Es verdad que habiendo ejemplos para todos los gustos, creo yo que cuando una mujer ve que no sigue adelante su relación, lo plantea y la rompe si no hay otra salida, hablo de las que tienen un buen trabajo y, por tanto, independencia económica. A un hombre le cuesta más, si no tiene algo nuevo en su vida y si eso nuevo tiene 24 años. Tampoco estoy muy convencida de lo que estoy diciendo, pero aún así, no entiendo por qué esta chica no le pone solución a esa tristeza de vida. Ganaría en salud.

lunes, 18 de abril de 2011

Un mapa de sexo "furtivo"

Internet lo da todo hecho. Uno ya no se tiene que esforzar ni para buscar un sitio donde echar un polvo tranquilamente; y si lo tenía para él solito, se lo acaban de estropear. Leo en Levante.com que un portal que se llama mispicaderos.net tiene registrados 6.941 lugares íntimos en toda España para pasar un buen rato con pareja, amigo, conocido o alguien que pase por allí, si se tercia.

Cada una de las localizaciones han sido fijadas por los propios internautas que pueden comentar, recomendar y guiar mediante una descripción del lugar en el que aparcar el coche o salir de él si se lleva la manta incorporada.



La pagina incluye consejos para evitar a la policía o a vecinos que pueda "molestar" la función. Y además, permite observar mediante el Google Maps los sitios con imágenes reales sobre el terreno para terminar de convencer o no al usuaio.

Una información útil y muy completa, porque también recomienda una aplicación para Iphone y Android que permite encontrar lugares donde adquirir preservativos

El mapa incluye las localizaciones paa el sexo furtivo en todas las provincias españolas y , como en todo, en algunas hay más -muchas-, y en otras, menos -una-, pero las hay. Con descriciones sobre el lugar: si es un parque, un campito, si hay un atardecer espectacular, si ya lo conoce mucha gente... Todo, todo.

viernes, 15 de abril de 2011

¿Amor a primera vista? Imposible

Que no, que no existe el amor a primera vista, que eso es un invento de los que promocionan San Valentín. ¿Pero como va a haber amor donde no hay conocimiento?

Lo hablaban las dos, sentadas en la barra de un bar, porque una de ellas le decía a la otra que lo suyo con ese desconocido, que seguía sin conocer, era amor a primera vista. No pensaba en otra cosa que en lanzarse a conocerle, porque desde que lo vio por primera vez hace una semana en el mismo garito donde ellas tomaban café, se le había metido en la cabeza que era el amor de su vida.


Su amiga, más práctica y realista,  le decía con mucha coña que por qué hablaba de amor cuando quería decir sexo. "Porque sexo es lo que estás pidiendo a gritos, no amor. A ti te gusta ese hombre -decía- y lo que quieres es sexo, ¡qué amor ni qué pamplinas! SEXO, DESEO, con mayúsculas, eso es lo que quieres. Luego cuando lleves un tiempo con él, le conozcas bien y te guste cómo es, aparte de los polvos que te eche, puedes empezar a hablar de enamoramiento, pero ahora no me cuentes novelas.

A la amiga no le convencía nada la explicación e insistía en que puedes saber si va a ser el amor de tu vida al primer vistazo por la intensidad de lo que sientes en el estómago en cuanto le has visto. Y así se tiraron toda la tarde, discutiendo sobre si existe o no el amor al primer vistazo.

miércoles, 13 de abril de 2011

Otra boda con el ex

Cuando dio la noticia de que se casaba, nos quedamos muy sorprendidos, porque desde que se separó hace ya seis años no ha tenido una relación tan profunda como para tomar esa decisión, al menos que nosotros, sus amigos, supiéramos.

Es más, la ruptura le afectó tanto, que nunca quiso comprometerse en serio con nadie más, a pesar de que oportunidades tuvo unas cuantas; así que provocó una enorme sorpresa, primero por el anuncio y después, por la persona con la que ha decidido dar el paso.


El re-paso, porque se va a casar con su exmarido. Dice que no ha podido olvidarlo, que no es feliz con nadie más que con él -y sufrió lo suyo cuando lo dejaron-, que en el último año se han estado viendo con mucha asiduidad y que los dos están de acuerdo en volver a estar juntos.

Pero no sólo quieren estar juntos, quieren casarse porque dicen que les hace ilusión hacerlo otra vez, con ceremonia civil, invitados, viaje y toda la gaita. Lo harán en dos meses y nosotros iremos para desearles otra vez toda la felicidad del mundo, aunque yo creo que es ridículo. Si ya se han casado una vez, porque no les basta con irse a vivir juntos. Es lo mismo.

Renovarse o morir

De un tiempo a esta parte parece otro. Es como si de repente haya descubierto las bondades de tener sexo o mismamente que se queda sin tiempo para hacerlo más y mejor, porque todo lo que hacen le parece poco.

Es lo que dice su mujer, que es la principal beneficiada del cambio y que no oculta un cierto mosqueo por esta avidez sexual que le ha entrado a su hombre. Reconoce que él siempre ha sido muy practicante de los placeres del cuerpo, y que lo extraño es que haya pasado un año con una desgana y una atonía que no eran normales en él. De hecho, llegó a pensar que tenía una amante que lo agotaba y no le dejaba fuerzas para su polvito diario.


Y aunque también le parece raro sus repentinas fuerzas renovadas, no va a preguntarle, de momento, qué puñetas le ha pasado antes y después, no vaya a ser que se le estropee el jolgorio que ahora la tiene tan encantada a diario. Lo último ha sido presentarse con unos cacharritos sexuales para disfrutar juntos. No los habían usado en la vida, porque a él no le gustaban, y mira, a la vejez, viruelas.

martes, 12 de abril de 2011

Le gustaba mirarla sin que se diera cuenta

Le gustaba mirarla sin que ella se diera cuenta.

Sólo por el placer de mirarla, la seguía hasta el parque donde a ella le gustaba bajar a leer, hasta la terraza donde solía tomarse una cerveza antes de llegar a casa y hasta la salida del trabajo cuando enfilaba la Gran Vía madrileña hasta casa. Le encantaba verla hablar con la gente con la que iba, reírse o discutir, cómo andaba, cómo se sentaba y hasta su manera de correr, porque él se levantaba muy pronto para verla tan de mañana hacer deporte antes de ir a la oficina.



Cualquiera diría que estaba enamorado de ella; y sí, esto era así desde hacía 20 años. 20 años en los que no la había perdido de vista, porque eso, verla, era lo que más le gustaba, era un regalo.

En la calle y en casa cada noche, cuando ella se movía mientras preparaba la cena en la cocina y él le rondaba alrededor haciendo que ayudaba. En alguna ocasión, ella le preguntaba qué hacía en tal sitio donde lo había visto de lejos y al intentar llamarlo ya no estaba. Y él le respondía siempre lo mismo: Mirarte. Y provocaba su risa porque no se lo creía..

lunes, 11 de abril de 2011

"Qué CA-BRO-NAS sois las mujeres"

"Me vas a perdonar que te lo diga, porque no va contigo, pero qué CA-BRO-NAS sois las mujeres cuando os ponéis, qué ganas de hacer daño a conciencia cuando la cosa no sale como queréis". Y lo dijo así, pronunciando las mayúsculas y separando bien cada sílaba para que me enterara mejor.

Estaba jodido cuando hablaba mientras nos tomábamos una cerveza en una terraza estos días de atrás. Y estaba indignado. Me contó que la mujer con la que se había casado hace años, tan enamorada de él, se había transformado durante el proceso de divorcio y no le pasaba una, a pesar de que él había intentado hablar con ella, negociar todo y finalmente acceder a un convenio marco justo para los dos.


Pero las tornas cambiaron, él se ha quedado sin trabajo y ella le exige que cumpla el convenio como si todo siguiera igual, lo que significa soltar un pastón, que no tiene, por los dos hijos, mientras ella gana el triple, vive como dios y no atiende a razones. Ha conseguido que le embarguen la cuenta corriente y lo que tiene, por el mes que no pudo hace frente al pago de la pensión.

Mientras me lo contaba, me recordó una cosa que por lo visto le dije cuando se iba a casar: "Tú eres un capricho más para ella y va a hacer lo posible por moldearte a su gusto, y con lo que eres tú para meterte en moldes...". Se lo dije porque me preguntó mi opinión, y también le dije que me pegaban como un huevo a una castaña, pero que él era ya mayorcito y que no me preguntara más.

Y tan mayorcito, ya había pasado de cuarenta, mientras ella no había cumplido los 26. Él estaba muy vaquetado y acostumbrado a hacer su vida, que era bastante movida; y ella era una "linda flor", que salía de casa de sus padres para casarse con él, pero con mucho conocimiento de causa. Vamos que en menos de un año se lo había llevado como un triunfo. Ahora recuerdo que así lo vi yo.

viernes, 8 de abril de 2011

Un gran amor o un folloamigo

"Ya no hay grandes amores, con lo que a mí me gustan. De esos que son para el resto de tu vida, que se notan enseguida en cuanto miras a los ojos de los que lo sienten así, se les ve otra cara, no de felicidad tonta, sino de seguridad, de pertenencia al ser querido. Con esta forma de vivir que tenemos ahora, tan absorbente, sin tiempo para cultivar relaciones, sin paciencia, que a la mínima, zas, al divorcio directos ¿Cómo va a haberlos?".

Esto se lo decía una amiga a ella misma para convencerse de que lo que está haciendo es una pérdida de tiempo, según sus propias palabras, que yo no le estoy añadiendo ni una. Cree que a la edad que tenemos, el gran amor no va a venir ni caído del cielo, porque las cosas buenas no llegan así. Y se queja amargamente de haber estado perdiendo tanto tiempo.



Cuando le pregunto por qué cree eso -yo no lo creo- dice que lo de ser tan libre y tener ligues de quita y pon es muy cansado para según qué edades. Que estaba bien cuando era más joven, pero que ahora quiere un amor que le temple el cuerpo y el alma, que quiere más que un folloamigo, que a fin de cuentas te resuelve el sexo pero no el amor, el roce, las caricias, la ternura..

Todo eso dice cuando se pone melancólica y el caso es que cada vez lo dice más a menudo. Con las veces que la he escuchado decir que maridos, parejas maritales y novios formales no iban con su espíritu rebelde.

jueves, 7 de abril de 2011

Amor analgésico

Como todo el mundo ha podido comprobar, el amor y el enamoramiento son como analgésicos para los dolores del alma. Y ahora se ha descubierto que también calman los dolores de cuerpo, según revela  un estudio de un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en California (Estados Unidos.

Han averiguado que los sentimientos de amor apasionado pueden aliviar el dolor con la misma eficacia que los analgésicos, porque activa las mismas regiones del cerebro donde actúan los medicamentos destinados a calmar el dolor, el sistema de recompensa cerebral, que es el encargado de generar recompensas bioquímicas ante determinados estímulos que recibe la persona.

"Cuando las personas se encuentran en la fase del amor más apasionada existen alteraciones significativas en su estado de ánimo que impactan sobre su experiencia del dolor".

En los experimentos han participado quince estudiantes universitarios (ocho mujeres y siete hombres) "perdidamente enamorados", que estaban en las primeras etapas de sus respectivas relaciones de pareja. En esta fase de enamoramiento, la gente se sienten eufórica, con mucha energía, piensa continuamente en el ser amado y anhela estar con ella o él.

Así que ¿cómo no se les va a quitar el dolor? El dolor, las penas, el hambre, los kilos de más y hasta la consciencia se le quita a uno con la tontería de la pasión.



miércoles, 6 de abril de 2011

El encuentro íntimo hay que trabajárselo

La escritora Silvia de Béjar, que acaba de publicar un libro titulado Deseo, desmonta la creencia de que el encuentro íntimo ha de llegar cuando surja espontáneamente. Lo dice en una entrevista en ABC.

"Es que si nos atenemos a eso no surgirá. Hay una cuestión clave: al hombre, como es muy visual, sí le estimula ver a su mujer con un conjuntito de lencería y cosas así; pero a la señora, ya puede ponerse él unos Calvin Klein, que normalmente eso no funciona. Es más, aunque él tenga un cuerpazo y trate de atraerla con poses de culturista, ella se muere de risa con eso. La mujer, ese tipo de deseo no lo suele tener al cabo de un tiempo de la relación. A ella le mueve el deseo de intimar con él emocionalmente, porque su motor de arranque sexual es sentirse a gusto con la pareja. Y al cabo de un ratito es cuando le entran las ganas. Una ginecóloga canadiense ya ha puesto en cuestión científicamente ese modelo de «yo te deseo y enseguida vamos a la faena», y ahora empieza a asumirse".



También creo que el encuentro íntimo, como lo llama ella, hay que trabajárselo, pero no sé yo si estoy muy de acuerdo con la segunda parte: que el motor de arranque sexual de la mujer es sentirse a gusto con la pareja. Me parece muy poco. Vamos, que yo veo a mi hombre en boxer y me llevan los demonios, y han pasado ya unos añitos.

martes, 5 de abril de 2011

Es ella la que no quiere hijos

Sí, es curioso. Por raro que parezca, es una mujer la protagonista de esta historia que ha sido casi siempre más propia de hombres.

Lo ha tenido siempre muy claro y eso le ha provocado perder por el camino amores importantes. Al menos dos. Pero ella siempre se ha mantenido firme en su decisión de no tener hijos. Ni por sacrificio ni por prioridades ni porque no haya podido. simplemente, no ha querido ser madre ni ha sentido la llamada de la maternidad.



Cuando le dicen que eso en los hombres es más normal, pero que en las mujeres, no, contesta: "pues ya conocéis a una y seguro que no soy la única", que no es nada raro y que todas esas cosas que le dicen no son más que las consecuencias de una mentalidad que considera "cojas" a las mujeres que no tienen hijos.

Cuando se unió al hombre que quería, él lo tenía claro, porque ella nunca le ocultó que no tenía ningún interes en la descendencia. Al cabo de unos añitos, a él le entraron las ganas, pero ella se mantuvo firme en su decisión y aquello acabó mal. Lo mismo le pasó con el segundo amor de su vida, que también desapareció. Hoy los dos son padres de familia felices y ella también al lado de un hombre que piensa lo mismo que ella a este respecto.

"Para mí, no son necesarios los hijos para sentirse mujer, sino el amor que siento y que sienten por mí, la propia vida de una y las ganas de vivirla. La que quiera que sea madre, que lo sea, es su decisión. La mía es esta y no por eso soy un perro verde", dice.

(Imagen: Getty)

domingo, 3 de abril de 2011

De bruces con el desamor

-Me estás tomando el pelo, pero si no puede ser. Si ella ha estado siempre loquita por sus huesos, si eran la pareja feliz, la envidia de la gente.

-Sí, sí, sí, pero no. Ella está loquita por sus huesos, pero él, por lo que se ve, no. Se ha vuelto loquito -y gilipollas- por unos huesitos más tiernos y menos conocidos, que los de ella ya los tenía muy vistos.

Las dos hablaban de una mujer que se acaba de dar de bruces con el desamor sin haberse casi enterado, porque es verdad que aquí no cabía pensar que algo fallaba de antemano.



La interfecta se quedó tan de piedra como los demás el día en que llegó su hombre y le soltó a bocajarro que se había enamorado de otra mujer -en el primer momento sólo dijo otra mujer, ni pío de sus características- y que se quería ir de casa. Luego ella supo que la que le había quitado el papel protagonista era una actriz mucho más joven.

Se le volvió el corazón del revés. A ella, que pensaba que ese amor suyo era para toda la vida, que habían superado juntos las dificultades del propio camino y que, después de veinte años, su amor al contrario de relajarse y volverse rutina, se había reforzado -de eso estaba convencida-, porque lo cuidaba con mucha dedicación. Le costaba creerlo, pero le ha pasado y no sabe cómo salir del trance.

viernes, 1 de abril de 2011

Los hombres, mejor con posibles

Michael Dunn, doctor del Instituto Cardiff de la Universidad de Gales, ha realizado un estudio, cuyo resultado es para muchos evidente, con o sin experimento: presentó a un grupo de mujeres las fotos de un mismo hombre al volante de dos coches diferentes: un Bentley Continental plateado de 140.000 dólares y un Ford Fiesta rayado y les pidió que eligieran.

La mayoría señaló que el hombre estaba más atractivo en la primera foto, la del Bentley, aunque fuera el mismo, el hombre, no el coche.


 Los psicólogos dicen que las razones no son las que la mayoría puede pensar: el puro interés económico, sino una herramienta evolutiva, según la cual inconscientemente las mujeres buscan hombres que sean mas propensos a darles hijos saludables y bien cuidados, según publicó The Telegraph.



En el caso de los hombres, no se produjo el mismo resultado. Ellos se fijaron en la figura y la cara de la mujer y no en el vehículo. Para Dunn, las mujeres juzgan a los hombres por su status y riqueza, mientras que los hombres están preocupados por la apariencia femenina.