Chapi Escarlata: Si no te la dan en casa, la felicidad se busca fuera

lunes, 21 de marzo de 2011

Si no te la dan en casa, la felicidad se busca fuera

Dicho y hecho.
Si tu marido no te da la felicidad que te mereces, búscala fuera.

Este planteamiento de vida, en apariencia tan sencillo y que le cuesta tanto seguir a la gente, ella ha decidido seguirlo al pie de la letra, porque siempre ha pensado así. Aunque nunca antes lo había practicado porque su hombre le daba todo lo que ella esperaba.



Pero ahora, no sabe si por el roce de tantos años o porque él tiene otros intereses, le cuesta un potosí conseguir un polvo en condiciones. En condiciones y sin ellas, porque han distanciado tanto sus relaciones sexuales, que ya ni se acuerda de cómo que eran.

Y como no piensa seguir así, se ha liado la manta a la cabeza y ahora sale de casa abierta a cualquier posibilidad que se le presente, que serán muchas, porque es una mujer todavía muy atractiva y muy simpática.

Ella dice que estar bien en ese aspecto le hará estar bien en todos los demás, incluida la relación con su marido. Que sólo es darse un homenaje, como tomarse un Martini o ir de compras, pero más intenso, nada más -y nada menos, claro-.

De paso se le ha ocurrido dejar algunas pistas en casa, por si  al otro se le ocurre despertar del letargo, ve "cosas raras", se da cuenta de lo que se está perdiendo y recupera la pasión. Ella ya se ha puesto manos a la obra.

5 comentarios:

Manjo ExLibris dijo...

Lo cierto es que nunca me he visto en una de esas, pero no creo que lo hiciera. No concibo la infidelidad como un posible, ni para llevarla a cabo ni como para padecerla. Creo que es más digno, o acaso más honroso cortar con una relación que ya no te satisface en ninguno de los sentidos para buscar otra que renueve las ganas de vivir, entre otras cosas.
La infidelidad es gana innecesaria de hacer daño, de incomodar, de traicionar, cuando la cosa puede ser mucho más sencilla.
Igualmente me parece pueril la opción de ir dejando pistas. Ya que lo va a hacer, aunque no esté nada de acuerdo, reitero, por lo menos...que no haga sangre.
Un saludo.

"que me da un perreke,he dicho" dijo...

Manjo Exlibris tiene toda la razón, ya son ganas de tocar las narices. Si quiere ponerle los cuernos al marido por que sí, o porque él la ignora, o porque se siente insatisfecha, pues adelante, que lo haga.
Pero sí que es una estúpida si lo hace para picar a su marido, y le pone pistas para provocarle y que se entere que ya no la tiene ahí.
Las hay inconscientes . Ahora que entiendo que esté con alguien, pero es cierto, "que no haga sangre", que procure que su marido no se entere si es que quiere seguir con él.
Pero tengo la sensación que esa conocida o amiga tuya es una impresentable, como muchas.
Como aparecerá alguien que yo me sé por aquí, estos sí que son cuernos, de los de no pasar por la puerta, jejej, ¿A que tengo razón jumi jumi?

Doctora Membrillo dijo...

Si no te dan en casa la felicidad se busca fuera, con dos cojones, y ahi se ha quedado mas anchita q largita.Ahora vas y me defines la felicidad.
Lo de las pistas me ha matado,voy a dejar encima de la mesilla una goma usada, como en casa no las utilizamos,, creo q se dará cuenta a la primera.... venga coño, esto es subrrealista..
Una muy conocida conocidisima mia...sin buscarlo se lo encontró, y en su casa era "feliz" vamos q follaba a diario practikamente, su marido la trataba como una reina, detallista, cariñoso, buen amigo, buen amante,un tio cojonudo, pero aun siendo el mejor de los mejores, no pudo evitar lo q sucedió durante unos meses...
Relación extramatrimonial q terminó de manera cordial, no sufrió nadie, pq todo estaba mas q hablado,los amantes volvieron a su vida, a el no se como le irá hoy por hoy, pero mi conocidisima amiga esta igual de " feliz" q antes, pero con una experiencia más q permanecerá en el mas absoluto de los secretos....

Galilea dijo...

Tu amiga es muy posible que con lo que se encuentre es que lo maleta en la puerta o con una proposición clara de tú por tu lado yo por el mío como siga dejando pistas. Lo veo como una pataleta:mi hombre no me hace caso, porque está claro que ya no me desea pero yo le hago ver que fuera de casa, sí que me desean. Permíteme que lo dude. La ley del deseo es muy caprichosa e injusta. Una vez desaparecido el deseo...vale más hacer lo que Manjo ExLibris recomienda. Buscar otra persona/relación, que renueve nuestras ilusiones en ese aspecto. Tampoco es mala opción la de la Dra. Membrillo:vivir una relación fuera de la pareja pero sin dejar tontas pistas, que a lo único que pueden conducirnos es a una situación desagradable o insostenible.
Tu amiga puede que se estrelle aún más con la cruda realidad, cuando descubra que a 'cierta edad' si se encuentra en una de esas edades complicadas...eso de salir a echarse un polvo como el que se toma un Martini...es harto complicado.
El mercado está lleno de 'turgentes' que le comerán la tostada antes de decir pío.

Carla dijo...

¿Porque será que siempre la culpa de la rutina en la pareja es del otro? Si no se lo curran los dos no hay nada que hacer. No podemos estar cruzadas de brazos dejando la vida pasar esperando a que los chicos tomen la iniciativa. A ver si despertamos de una vez. ¿Que tal si le decis a vuestro chico que habeis salido de paseo con las bolas chinas puestas y que os espere en casa para ayudar a sacarlas?

Carla
www.lasbolaschinas.com