Chapi Escarlata: La fantasía del ascensor

jueves, 13 de mayo de 2010

La fantasía del ascensor

Cumplió ayer la penúltima fantasía sexual que tenía en su cabeza: hacerlo en un ascensor.


En honor a la verdad hay que decir que fue sólo media fantasía la que llevó a cabo, porque lo que él soñaba es hacerlo en un ascensor y con una desconocida.

Estuvo varios días merodeando por un edificio cercano a donde trabaja, con varias oficinas y centros de trabajo, donde entraba y salía gente, aunque no demasiada. Se aseguró de que podía ser allí, pero no terminó de decidirse.



Hace dos días, cuando pasaba por delante del mismo edificio, tiró del brazo de su chica, cruzaron el portal y subieron al ascensor.

Y así fue, dice. No hubo que convencerla mucho. Estaba muy dispuesta porque también quería experimentar la excitación del momento sexual y el nervio que te entra pensando que te van a pillar.

Le gustó la experiencia, pero dice que le supo a poco, que lo que él quiere es montarse en un ascensor con la desconocida en cuestión y consumar, mientras escucha a la gente de varios pisos golpear las puertas y preguntar si otra vez se ha estropeado el elevador. Montar un follón en el tiempo que tardan en rematar la faena.

Pues eso, una fantasía. Tengo otro amigo que tiene la ilusión de hacérselo con dos gemelas a la vez.

Para gustos están los colores… y las fantasías.

Este post fue publicado originalmente en el blog de Chapi Escarlata de 20minutos.es

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