Chapi Escarlata: abril 2010

viernes, 30 de abril de 2010

Risas y llantos en el sexo

Escuchaba yo el otro día en la radio lo buena que es la risa en las relaciones sexuales. En las llamadas de la gente al programa, había material para todos los gustos. Los había que se reían en los preliminares y también después, quien lo hacía en momentos concretos o quien no lo hacía nunca.


Recordé entonces un post que escribí hace un par de años, en el que preguntaba qué hacemos cuando llegamos al orgasmo, porque había leído a un psicólogo que explicaba que, en ese preciso instante, nadie se ríe, permanece serio por la trascendencia del momento, que no es otra que la de la lucha por la supervivencia de la especie, por la reproducción.



No dice lo mismo una amiga mía. Ella tiene muchas cosquillas en el ejem mismamente y le cuesta concentrarse si su hombre decide curiosear por ahí. A carcajada limpia han terminado a veces. Ella, de lo que le hacía él, y él, de oírla a ella. Pero ha llegado a controlarlo cada vez más y ahora sólo se carcajea al principio para no romper justamente eso, la trascendencia del momento, y, sobre todo, porque a él no le gusta mucho la risa en ese quehacer.

Por los comentarios que leí en aquel post, los chicos son reacios a la risa en esos momentos. No se ríen ni les gusta. Alguno decía que el placer en ese momento deja el rictus serio. En cambio las mujeres no eran tan categóricas y contaban que se reían en algún momento del polvo.

¿Y llorar? ¿Llorará mucha gente cuando tiene un orgasmo? De satisfacción, claro.

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jueves, 29 de abril de 2010

El ombligo, el fetiche erótico por excelencia

La visión del ombligo, de un ombligo bonito, perturba. Lo dice un amigo mío, al que le gustan especialmente los ombligos, porque para él son una metáfora del otro orificio, del más deseado.

Confieso que nunca me fijo en los ombligos, por muy eróticos que les resulten a algunos hombres. Conozco a varios, a los que les he escuchado hablar de esto, pero no acabo de verle la gracia a este resto de cicatriz circular que nos queda cuando nos han cortado el cordón umbilical que nos unía a nuestra madre y que ya no vuelve a servir para nada más en la vida.



Salvo, claro, para los devaneos eróticos, según estos hombres. El primero dice también que la pelusilla que sale bajo el ombligo es una antesala de lo que uno se puede encontrar siguiendo esa línea prohibida, que muchas mujeres se tiñen de rubio, cuenta él, que debe de ser un experto.

Me despierta la curiosidad, me miro el mío y no lo encuentro nada erótico, pero no se lo comento por si le da por querer que se lo enseñe, y no tengo yo hoy el ejem para ruidos.

Pero busco, encuentro y leo lo importante que es este agujero cerrado, su poder sensual y que, lejos de ser una simple cicatriz, está considerado como el fetiche erótico por excelencia, porque recuerda al órgano genital femenino.

En Las mil y una noches se menciona en varios de sus cuentos y se le adjudica al ombligo la cualidad de ‘recipiente que contiene poderosos aromas afrodisíacos’.

Para los griegos, el ombligo debía de estar en el centro exacto entre el pecho y los genitales y era considerado como el centro del cuerpo de la vida, de la existencia, del universo.

El historiador italiano Gutierre Tibon tiene un libro titulado El ombligo como centro erótico, en el que dice:

Es el centro de la respiración y de la rosa de los vientos. Es símbolo del útero y, contradictoriamente, del falo; se identifica con la Luna, principio mujeril, y con el Sol, masculino por excelencia. Es andrógino y, sin embargo, connaturalmente femenino. Sol, Luna; pero también estrella: la Polar, eje del universo.

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miércoles, 28 de abril de 2010

El placer de ser voyeur

No me había pronunciado, aunque al publicarlo, creo que se ha entendido que apoyo la iniciativa de Disfrutador, porque es divertida y osada y porque ha partido de vosotros, de un “posteador”, que este blog no sólo lo hago yo, también lo hace la gente que escribe y, sobre todo, los que lo hacen cada día.


Con esto quiero responder a ‘malos tiempos para la sinceridad ‘ que decía que si Voyeur no había escrito como acostumbra confirmaba que es un absurdo poner fotos tipo “página de contactos” y que los que han acogido la iniciativa es sólo por cerrar filas, porque no cree que nadie mande fotos a esta “pereza” de mujer.



Se ha equivocado, pero eso nos pasa a muchos; a mí, todos los días. Ya han sido varios los que han enviado sus fotos, para gozo de muchos, que iré publicando poco a poco hasta poder hacer una fotogalería, aunque en este punto se admiten propuestas sobre qué podemos hacer con las fotos.

A mí el de la foto me ha gustado más que la propia foto. Y sus pelos, también, que como decía alguien ayer depiladas, las nenas. En eso le doy la razón.

Que lo hacemos para divertirnos y añadirle a esto un poco de pimienta. Disfrutador ha mandado una foto muy explícita y a lo mejor otro es más recatado y manda una parte de su cuerpo desnudo, la que más le guste a él, o alguna prefiere enseñarnos su espalda… Yo que sé. Incluso con los calzones o las braguitas, como le gustan a Leónidas.

Se pueden hacer tantas instantáneas del cuerpo, y todas con el mismo objetivo: soltarnos la melena, que ya hace buen tiempo, y hacernos unas risas. Así que los maestros del perfeccionsimo van a tener aquí mucho trabajo, como ya se empezó a ver ayer, porque tenemos años, pelos, michelines, barriguitas, pieles tersas, menos tersas, unos serán entraditos en carnes; otros, no; unas tendrán las tetas caídas; otras, en el cuello; y las terceras, en su sitio. Los habrá con buenos cuerpos para alegría de todos y los habrá un poco menos buenos… ¿Y qué? Cada uno tiene su aquel, porque hay otro que se lo ve. ¿O no?

La foto la manda Ros. Dice que posteaba hace años y que dejó de hacerlo, aunque cada día lee la entrada. La envía porque le ha gustado la iniciativa.

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martes, 27 de abril de 2010

Cuerpos desnudos al calor del blog

Como ya ha llegado el sol y los cuerpos y las mentes despiertan también al calorcito, alguno se ha tomado más en serio que otros lo de enviar una foto desnudo, para que luego sea publicada aquí sin cabeza pero con el nick debajo.


Ayer recibí este correo que os paso para que veáis que la idea se ha puesto en marcha:



Querida Escarlata:


Antes que nada te pido disculpas si la propuesta que me permití hacer en un post de hace unos días en tu estupendo blog no te pareció demasiado oportuna. Me refiero a lo de que estaría bien que quienes con fidelidad y relativa frecuencia te visitamos hiciéramos un gesto divertido, atrevido seguramente, y en todo caso siempre bien intencionado, que demostrara que no sólo hablamos de todas las cosas relativas a las alegrías del cuerpo sino que también nos atrevemos a actuar.

La idea se me ocurrió al constatar que se comenta mucho por aquí la gracia que nos hace ver cuerpos desnudos, por curiosidad, por amor al arte que a todos encandila, por morbo… o por lo que sea. Siempre se trata de cuerpos más o menos “famosos”. ¿Pero qué ocurriría si esos desnudos pertenecieran a los miembros de esta comunidad? Rápidamente se constató que a muchos la idea les parecía muy divertida; se animó un jolgorio que, desgraciadamente, se quedó en flor de un día. Y no quisiera que alguien pensara que yo lo dije frívolamente, sin intención de hacerlo, amparado en la sombra de mi seudónimo. De modo que me he atrevido a enviarte esa fotografía que espero no te resulte de mal gusto y ojalá guste a unas cuantas chicas (ellos me disculparán y la mayoría sabrá comprender que no me interesa demasiado su impresión), especialmente a Lujuria-Su, a quien se la dedico con humor. Y espero que cunda el ejemplo. Un beso. Disfrutador.

Pues aquí os dejo al primer pelotista de la temporada y que cunda el ejemplo. No tienen por qué ser todas tan explícitas. Cada cual que mande lo que crea oportuno, que ya veremos lo que sale, sin ánimo de censura, por supuesto.

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lunes, 26 de abril de 2010

Flechazo a primera vista

Un cruce de miradas en un bar, en la calle, en el trabajo o con alguien al que acabas de conocer y sentir, de repente, mariposas en el estómago, una atracción especial que te impide moverte de donde estás y dejar de mirarlo… ¿Es un flechazo a primera vista? ¿Se le puede llamar amor a primera vista? ¿Existe?


Estas preguntas nos hacíamos ayer a cuento de un artículo con el mismo titular en forma de pregunta que publicaba El País semanal.

Había quien señalaba que a simple vista puedes fijarte en una persona, pero que llegar al punto de una atracción irrefrenable que te haga “perder la cabeza” en el primer momento, le parece difícil.



Porque cree que para que salten chispas tiene que haber más conocimiento entre ambos.

Y había quien decía que eso sólo pasa en las películas, porque a él, por ejemplo, no se le ocurre pensar que una chica le puedan mirar al cruzar un semáforo y que salten chispas así sin más y mucho menos que pueda ser la mujer de su vida.

Decía que uno puede conocer a una persona, por ejemplo en una fiesta, y que le entre por los ojos y quiera seguir hablando con ella porque le ha hecho gracia desde el primer momento. Pero esto no lo considera flechazo.

Otros opinaban que claro que existe en flechazo en la vida real. Que un día puedes encontrarte a alguien, da igual cómo sea, si en una fiesta, en la oficina, entre amigos o en el metro, que te atrape con su mirada y ya no puedas dejar de pensar en él. Que existe la química y una conexión entre ellos, aunque sean desconocidos, que lo hace aún más atractivo. Que no hace falta un conocimiento mutuo para sentir que es el hombre o la mujer de tu vida en un segundo.

En lo que sí que estaban de acuerdo todos es en que, en cualquier caso, a eso no se le puede llamar amor. El amor vendrá varios capítulos después.

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sábado, 24 de abril de 2010

Mujeres usadas, mujeres gastadas, mujeres sobadas

Después de repasar el post del miércoles, Sexo en la primera cita, dejo aquí un reguero de frases que resumen lo que siguen pensando muchos hombres de nosotras, muy a pesar nuestro.

Empieza el rosario con un a frase de La colemna, que, parece, sigue teniendo plena vigencia:

“Los hombres quieren a las mujeres alegres para divertirse y a las mujeres decentes, para casarse”.

“Si estás todo el día acostándote con unos y con otros, no sé yo la fama que puedes coger”.

“Luego llegáis a los cuarenta y tantísimos, aburrías y desencatás de la vida, de tanto tiraros todo le que se menealen cuanto tenéis oportunidad. Porque eso está claro, para follar te vale cualquiera, que esté decente y con ganas de marcha, pero para llevártela a casita para siempre….la más formalita o en su defecto la -menos sobadita-”.


“Hoy en dia como pa fiarse de una mujer, uffffff”.

“Sencillo, ponme enfrente a estas cuarentonas que dicen y presumen que se cepilla a todo rey, y a lado ponme una de 20 menos sobada y yo me quedo con la de 20 porque al menos se que estará menos usada jajaja”.

“El sexo es bonito y bueno, pero opino que no me gustan las que ya tienen mas huellas que una playa en pleno verano”.

“Para un polvete me vale una Noelia cualquiera (buen culo, buenas tetas y mejor disposición), pero para tener algo serio, compartir algo más que fluidos y cama, no, no y no. Ahí quiero una mujer de primera división, con categoría, necesito a alguien que sea algo más que un sexo con patas…”.

“Pobrecillas, nosotros seguimos siendo y pensando igual desde que el mundo es mundo. Sois vosotras y sólo vosotras, las que no dejáis de daros cabezazos contra las paredes buscando respuestas, igualdad y utopías a través de vuestros genitales”.

“No sé si será cultural, generacional o causa del cambio climático, pero en todos los sitios hay 6-8 chicas de esas y llega un momento en “sus vidas” que como todo el mundo sabe de sobra “como son” ni Dios quiere ya, nada con ellas”.

“Tú llegarás a la edad maldita sola y tendrás que inseminarte artificialmente, para cumplir tu sueño de ser madre”.

“Los trogloditas como yo, estaremos ya casados, con una bonita familia que habremos formado, con una chica especial, de esa minoría de “Mónicas” (alusión a Mónica otra asidua al blog) que afortunadamente, aún quedan por el mundo. Eso sí, si nos encontramos un sábado por ahí de farra, tú y yo, es posible hasta que pasemos un buen rato, pero sólo eso: un buen rato”.

Y todo porque algunas mujeres dicen con toda claridad que tienen sexo en la primera cita. No sirve que puedan ser buenas personas, mejores profesionales, decentes (no saben lo que significa este término), buenas hijas, amigas -madres ya no podemos ser porque nos niegan el pan y la sal-… Sólo vale si están más o menos “usadas” que es lo que llaman estos a darte una alegría para el cuerpo.
Tela, telita, tela.

He cumplido sobradamente la “edad maldita” que dicen, he tenido muchas relaciones, sexo en las primeras citas, en las segundas, en las terceras y haciendo el pino, y hoy vivo tan feliz con mi hombre, que, por supuesto, no dice ni piensa que yo esté usada, gastada y sobada. Todo lo contrario, soy una reina.

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jueves, 22 de abril de 2010

Sexo en la primera cita

La mayoría de las mujeres no tiene sexo en la primera cita ni quieren tenerlo. No ocurre lo mismo con los hombres, que son menos los que se pronuncian por esperar a momentos más indicados, según las encuestas que hacen los portales de búsqueda de pareja.


Al hilo de este asunto escuché esta mañana en el programa de sexo de la SER que las mujeres son más precavidas en este aspecto y que prefieren esperar porque las prisas pueden conducirles a una decepción. Por eso, prefieren conocer un poco más al compañero para comenzar la relación sexual

Contaban -creo que más o menos era algo así- que pusieron a una mujer y a un hombre de muy buen ver en la calle para hacerle a la gente varias preguntas.



La primera pregunta era: ¿Quieres salir conmigo esta noche a cenar?

El 50% de las mujeres y el 50% de los hombres contestaron que sí.

En la segunda se preguntaba: ¿Quieres venir a mi apartamento esta noche?

A esta proposición, el 6% de las mujeres respondieron que sí y el 65% de los hombres lo mismo.

La tercera fue: ¿Quieres acostarte conmigo esta noche?

Y aquí ninguna mujer dijo que sí, pero sí lo hizo el 75% de los hombres.

El 25% restante no dijo un no taxativo sino que decían cosas como: es que tengo novia, tengo otro compromiso…

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miércoles, 21 de abril de 2010

Revistas de desnudos para mujeres

Ayer, mientras compraba los periódicos en el quiosco, me llamó la atención este desnudo de Andrés Velencoso en la revista Vanity Fair, y directamente me la compré.


Me la compré porque me gustó y quería ver si en el interior había más fotos de este chico. Un estímulo visual, aunque está un poco flaco.



De siempre he escuchado que las revistas de desnudos era una cosa de hombres, que las compran porque a ellos sí que les funcionan los estímulos visuales, y a la vista está que se venden, porque ejemplos los hay: Interviú, Playboy, Penthouse… Incluso, en la contraportada del diario AS sale una propia de encantos prominentes, distinta cada día.

A las mujeres -dicen- nunca nos ha entrado por los ojos estas revistas y por eso, no las hay.

Pero o las cosas están cambiando también en este aspecto o yo soy distinta del común de las mujeres, porque a mí sí que me gustan. No creo que yo sea muy diferente; creo que a las mujeres también les gusta ver desnudos de hombres como, por ejemplo, este de Velencoso, pero que no haya este tipo de revistas para nosotras indica lo contrario, que ni nos estimulan ni nos fijamos.

No sé. El hecho es que no las hay, las únicas que conozco son las dirigidas a homosexuales.

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martes, 20 de abril de 2010

Romanticismos, los justos

Se acaba de enamorar y está encantado. Y como todo el que se acaba de enamorar adorna cada encuentro de parafernalia para hacerlo todo más bonito.


Que si velitas para la luz de la cena y de la habitación, que si barras de sándalo, que si flores diarias en la ventana o en la sala. Todo lo hace -dice- porque es un momento muy romántico el que está viviendo, y ya me deja con la boca abierta.



Pues sí, él que es -o era- más seco que un corcho y que nunca había mostrado una mínima expresión de romanticismo, está ahora que parece el lazo rojo de una caja de bombones. El amor es así. Y el del principio, más.

Porque esto de la parafernalia es una característica común del comienzo de cualquier relación. Unos ponen velitas para conseguir un ambiente ad hoc, otros ponen musiquita especial y otras, más prosaicas que románticas, se ponen lencería para gustarle más al enamorado.

Pues todo esto se lo estaba contando yo a otro amigo, que es lo contrario del enamorado converso del que hablaba, y me dice que eso no son más que chorradas y cursiladas, y que de lo que se trata es de ir directos al grano. Que para qué te vas a entretener si ya sabes lo que quieres y la otra, también.


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lunes, 19 de abril de 2010

¿Te provoca esta imagen?

A las mujeres no les importa el roce entre ellas, besarse ni, por ejemplo, que sea otra mujer la que les dé una masaje. Hablo de mujeres heterosexuales.


No ocurre lo mismo con los hombres heterosexuales. Huyen del roce físico con otros hombres. De los besos ni hablamos; y acudiendo al mismo ejemplo, no les es agradable ni toleran que sea un hombre el masajista. En los casos que conozco siempre piden que sea una mujer.



Estas reflexiones se hacía un amigo mientras veíamos unas imágenes de dos mujeres en actitud erótica entre ellas

Y añadía que, sin embargo, no hay fantasma más erótico para un hombre que ver a dos mujeres teniendo un contacto sexual entre ellas. Que no hay un hombre al que no le atraiga esa visión.

Mi amigo se preguntaba qué es lo que piensan las mujeres heterosexuales cuando ven a otras dos manteniendo una relación sexual. Me lo preguntó y le contesté que yo no siento nada, ni a favor ni en contra. Ni me gusta ni me disgusta, me es indiferente, pero supongo que hay opiniones para todos los gustos.


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viernes, 16 de abril de 2010

No sabe qué es tener un orgasmo

“No sé si he tenido alguna vez un orgasmo. Creo que sí (a mi novio le digo que siempre llego al clímax), pero no estoy segura. ¿Cómo puedo saberlo?”


Esta es una pregunta que hacía una chica en el consultorio sexual de un periódico y al leerla me quedé de plástico, que decía un amigo mío.

¿Cómo puede una no saber si ha tenido un orgasmo? Yo sé y entiendo que hay gente que nunca lo ha tenido, pero no saber si se tiene o no...

Sólo con hacer un repasito por un montón de películas, se aclara una de lo que le pasa a la gente cuando llega al orgasmo.

Lo mejor es la respuesta:

“Un orgasmo suele ser algo tan intenso que, cuando se ha experimentado, es difícil no reconocerlo. Pero las prácticas eróticas no han de tenerlo como meta. El erotismo es un largo y misterioso camino que puede conducirnos a diversas formas de placer. El orgasmo es maravilloso, más no es el objetivo único de la experiencia sexual.”

¿Ah no? ¿Entonces qué es que yo no me he enterado?

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jueves, 15 de abril de 2010

Adictos al sexo

Últimamente vengo leyendo en distintas publicaciones reportajes o noticias referidas a la adicción al sexo.

Supongo que es porque el tema llama la atención más que porque haya muchos afectados, que no los hay.

Hoy he leído lo que dice al respecto el psicólogo Eduardo Cabrera, especialista en Psicología clínica y docente del Instituto de Psicología y Psicoterapia Post-Racionalista de Roma.

Señalaque la incapacidad de algunas personas para asumir su soledad les puede lleva a mantener relaciones sexuales de manera adictiva o a una masturbación compulsiva, en un intento de huir de emociones conflictivas.

Explica que el sexo se convierte en una adicción cuando interfiere en la vida cotidiana, se le dedica un tiempo excesivo, perjudica a las relaciones personales y se vive con sentimientos negativos como culpa o vergüenza.


miércoles, 14 de abril de 2010

Seguir adelante sin el otro

Hace no mucho que ha perdido al amor de su vida, pero ya va derecha, caminando hacia adelante, con la mirada a veces llorosa, pero decidida.


Me asombra cómo algunas personas encajan y superan el dolor por la pérdida del compañero de vida. Y esta mujer me deja perpleja, porque sé que ha sido un golpe muy grande para ella, pero lucha cada día por seguir viviendo con determinación.



“No quiero que me pueda el dolor, dice, porque me queda mucho por hacer y si fuera por ganas ahora mismo me encerraría, pero a mí me sentaría fatal y a él no le gustaría”.

La veo sola y me llama la atención, porque antes siempre iban juntos a todas partes. Todavía tiene que guardar la etapa del luto -en el ánimo y en el sentimiento, digo-, y poco a poco se acostumbrará a hacer más llevadera su pérdida irremplazable, que no irreparable porque la vida sigue para ella también. De momento no quiere acordarse de nada para no echarlo de menos.

Esta soledad es dolorosa, y es positiva si se toma como una oportunidad para aprender a vivir el dolor sin bloquearse, dicen los psicólogos.

Y en eso está ella, controlando el dolor. Dicen que quien sabe salir del dolor está preparado para disfrutar la plenitud de la vida en momentos venideros.

Ella no ve mucha plenitud en lo que venga, aunque dice que piensa disfrutar, pero sin poner tanta carne en el asador, sólo pisando por encima.

Se necesita mucha fuerza de voluntad, creo yo, para no abandonarse a la pena.

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martes, 13 de abril de 2010

Cuando el que no tiene ganas es él

“La falta de deseo sexual ya no es coto exclusivo de las mujeres… Les ocurre a muchos más hombres de los que están dispuestos a reconocerlo”. Decía un reportaje que leí este fin de semana en el Magazine de El Mundo.


Y en esta historia sobre la falta de deseo en los hombres, cuya causa más socorrida -señalan-, es el estrés y el agotamiento, se decía que las mujeres están más preocupadas por la falta de apetito sexual de ellos que a la inversa.

Los expertos que consultaba el periódico hablaban de la posición de las mujeres frente a este problema. “Habrá mujeres que vivan como una liberación el hecho de que su compañero muestre un menor interés por el sexo, pero habrá otras que lo vivan con desconcierto”.



Entre estas últimas, hablaban de dos perfiles: el de las que son inseguras en el terreno sexual, que a menudo se sienten poco atractivas y creen que son ellas las que fallan; y otro perfil de mujeres muy exigentes que piensan que su hombre no está a la altura de las circunstancias y lo viven con una actitud que dificulta la solución.

“Es como si pidieran a sus parejas -dicen- que fichasen cuando ellas quieren, y eso es lo que más puede matar el deseo en el varón”.

Señalan que es deterrminante cómo lo vive la mujer para definir cómo lo hace el hombre: “Él se siente culpable por no desear, le insiste en que no es un problema de ella sino de desinterés por el sexo, pero a ella le resulta difícil no culparse”.

Hace no mucho tiempo, cuando una veía que su hombre aflojaba y tenía falta de interés, lo normal era pensar en que tenía un lío fuera de casa, a alguna se lo he escuchado. A muchas todavía les resulta difícil pensar que un hombre pueda tener falta de apetito sexual.

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lunes, 12 de abril de 2010

Un amor para siempre

Llevan casi cuarenta años juntos y el amor les sale en la expresión de ternura que se les pone cuando se miran, cuando se hablan, cuando están juntos tomándose unas cervecitas en una terraza.


Los he conocido hace poco, aunque los había visto muchas veces antes por el barrio, porque siempre me han llamado la atención. Todavía son guapos, de sesentaytantos, educados y parece como si la vida, buena o mala, no hubiera hecho mella en su relación, porque tienen siempre una buena palabra entre ellos y con los demás, miradas de complicidad y un gesto de entender el lado bueno de las cosas, como decía aquella canción de La vida de Brian, de los Monty Python.

Luego he sabido que la vida no ha sido buena para ellos, que se tuvieron que ir de aquí cuando esto era una caverna, y que mal que bien han tirado para adelante con su existencia, porque se han tenido el uno al otro y nunca han renunciado a eso.

Son de ese tipo de personas que contagian su bonhomía, que tienen siempre una sonrisa para dedicarte y con las que aprendes a ser mejor persona. Se llaman Mario y Rafael y me ha encantado conocerlos.



Imagen de Hippolyte Flandrin: Hombre junto al mar



P.D. Estoy hasta las mismas, y siento decirlo al pie de una historia de amor tan bonita, de algunas gallinas que se tiran toda una tarde y parte de la mañana peleándose por un gallo en este blog. Vaya imagen lamentable a cuenta de si las han “petroleado o no los bajos” -expresión grosera donde las haya- con lujurias de por medio y una multinick que se contesta ella misma para darse la razón. Ridículo.


Este post fue publicado originalmente en el blog de Chapi Escarlata de 20minutos.es

viernes, 9 de abril de 2010

Lo fascinante de una mirada

No descubro yo aquí nada si digo que en la atracción erótica del primer instante es evidente que los hombres fijan sus ojos en los atributos sexuales del cuerpo femenino, y que las mujeres miran los atributos propios de la virilidad. Y que la atracción sexual es algo primario, salvaje.




Pero lo fascinante es que cuando uno se tropiece con la mirada de una mujer (o viceversa), fugaz, inesperada, que dura décimas de segundo, esa acción mínima en el tiempo provoque una descarga eléctrica de tal magnitud que en un segundo despierta en uno esperanzas de que a ella pueda estar ocurriéndole lo mismo.

Es una reflexión que se hacía anoche un amigo mío, al hablar sobre el poder de seducción de algunas miradas.

Decía que cuando pasa, uno se imagina que esa mirada conduce directamente a un encuentro sexual, que provoca una fantasía desbocada con tal fuerza que le parece asombroso.

Y es verdad, yo también lo creo, a veces puede provocar en un segundo una explosión de deseo tal que hace volar la imaginación, aunque los atributos sexuales, en los que se supone que deberíamos fijar nuestra atención, no sean extraordinarios.

Probablemente, dice, el momento más sublime en las historias de amor es cuando se produce esa primera mirada que da lugar a todo lo demás.

¿De dónde nace ese poder de sugestión de una mirada?


Este post fue publicado originalmente en el blog de Chapi Escarlata de 20minutos.es

jueves, 8 de abril de 2010

Sexo y buena mesa

La revista de gastronomía Vie del gusto (Caminos del sabor) ha preguntado a 100 sexólogos y nutricionistas cuál es la relación entre la comida y el deseo sexual.


El 65% de los expertos no tiene ninguna duda: la buena mesa y el sexo están estrechamente relacionados. Dicen que los que siguen una alimentación correcta, regular y equilibrada tienen una vida de pareja más satisfactoria y, sobre todo, mejorable.



Pero no se refieren a los alimentos afrodisiacos ni a los que podemos “comer” al mismo tiempo que tenemos sexo, sino a mantener una dieta equilibrada que proporcione energía para poder querer mucho y bien.

Donde sí que he escuchado hablar de esa otra relación entre el sexo y la comida ha sido en un programa de la SER, en el que los oyentes contaban lo que habían hecho en favor de esa buena relación. En qué parte del cuerpo de su pareja, por ejemplo, se habían tomado las uvas con chapagne o el gusto que le daba a otro lamer la nata esparcida.

Un montón de historias de sexo y comida contra la monotonía, para levantar el ánimo sexual y divertirse haciendo cosas que no son las habituales, pero que ya hacían los griegos y los romanos.

Recomendaron un libro: Abre la boca. Las mejores recetas sexuales para gourmets, de Carme Freixa Zurita, sobre recetas imaginativas para una noche de lujuria, cuyo punto de partida es la cocina y el punto de llegada lo elige el lector.


Este post fue publicado originalmente en el blog de Chapi Escarlata de 20minutos.es

miércoles, 7 de abril de 2010

El noviazgo perpetuo

Soy de los que piensan que el matrimonio o la convivencia terminan con el amor, la pasión y la atracción inicial de una pareja; y que para mantener casi intactas las sensaciones del principio lo mejor es ser novios permanentes”.


Es la opinión de un amigo mío, contrario al matrimonio y a la convivencia desde que el primero le salió mal. No quiere oír ni en broma la posibilidad de repetir la experiencia, por mucho que se le diga que una vez aprendida la lección, es difícil caer en lo mismo.

Él, que es de natural descreído, se defiende diciendo que el hombre es el único animal que tropieza dos, tres y cuatro veces en la misma piedra y que como nunca aprendemos, es mejor no intentarlo otra vez.

Hace años que tiene una novia que piensa igual que él. Intentan mantener la emoción del principio, pero cada uno viviendo en su casa. Y lo deben conseguir, porque yo siempre los veo bien y encantados de haberse conocido.

Son los novios eternos con todo lo bueno del noviazgo. De lo que hoy es noviazgo, porque hasta hace nada era únicamente el tiempo anterior a casarse o el tiempo en que se mantienen relaciones amorosas para casarse. No había otra.

Sí que es verdad que es la opción que eligen los que han salido escaldados de un primer casorio o convivencia y no quieren que se vuelva a repetir: se quieren mucho, pero uno a su casa y el otro a la suya, así no discuten, no desgastan la relación y pueden mantener a salvo un mínimo de pasión, la que no se carga la convivencia.




martes, 6 de abril de 2010

¿El sentido del humor es lo que más nos atrae?

¿Qué es lo que más te atrae de fulanito?

Su interior y su sentido del humor.

Esta es la respuesta más común que escucho a la pregunta que les hacen a algunas famosas o aspirantes a la fama (ellos tampoco se escapan del humor y del interior) a cuenta de sus hombres. Y es una respuesta que provoca en mí una sonora carcajada, porque no me lo creo, suena falso, y porque es tan tonto decir eso como las que lo responden. Lo siento.

Los de la faceta interior, sobre todo cuando las ves a ellas -o a ellos-, tiene tela, y lo del sentido del humor es ya más que un clásico, un topicazo.

Nos gustarán antes otras cosas más visibles y después el sentido del humor, si lo tienen sin forzar la máquina. Lo del interior a primera vista sigo sin verlo.

Mis amigos de Aprende seducción no están de acuerdo conmigo, porque han editado un libro, titulado Humor chulo, de Marc Vidal Fons, que dice precisamente eso, cómo ser gracioso para ligar con mujeres, porque parten de la base de que el sentido del humor es lo que más nos gusta de los hombres.

Dicen que es la guía definitiva para seducir a cualquier mujer: “Sobre el papel todos los lectores saben qué es el humor chulo, es decir, vacilar con gracia a las chicas para demostrar valor social y no mostrarnos necesitados y propicios como pagafantas. Crear atracción haciendo sentir emociones contrapuestas a las chicas. -Animar o empezar cualquier conversación”.


Este post fue publicado originalmente en el blog de Chapi Escarlata de 20minutos.es

lunes, 5 de abril de 2010

A oscuras o con luz

Para gustos están los colores y supongo que para esto también.


A unos les gusta tener sexo a oscuras y a otros con la luz del día o con la de ambiente para estos casos, tenue e indirecta.



Dicen los sexólogos que los que prefieren follar con la luz apagada son tímidos y no quieren exponerse tan claramente a los ojos de su pareja por esa timidez o porque quieren ocultar sus defectos. Porque la oscuridad esconde todo lo que uno no quiere que se vea, aunque llegados a ese punto poco importa estar preocupado por si tienes una estría de más. Pero también tiene su morbo, creo yo, porque no se ve pero se intuye y el tacto sustituye a la vista, se aviva la imaginación….

Tengo un amigo al que no le gusta nada la oscuridad y alguna vez ha tenido problemas con alguna chica por esto. Él dice que prefiere ver, porque es voyeur ante todo, porque si no ve es como si no está y porque así controla mejor a la otra parte, sus movimientos y sus intenciones.

Le gusta sobre todo observar la cara de su amante disfrutando, porque eso le excita mucho y cree que follar a oscuras es como si estuviéramos en los tiempos de nuestros abuelos, donde ni se veía ni se sentía ni se disfrutaba, porque todo era muy negro.


Este post fue publicado originalmente en el blog de Chapi Escarlata de 20minutos.es

viernes, 2 de abril de 2010

El sexo es nuestra recompensa

En las encuestas decimos que el sexo tiene mucha importancia en nuestras vidas, pero la mayoría no lo practica tanto como le gustaría porque la vida que llevamos no favorece nada este menester.


Según los sexólogos, de todas las actividades que el ser humano puede realizar, una de las que mayor sensación de bienestar produce en el mismo momento de su realización es el acto sexual.

Y que la actividad sexual, sola o en compañía, se desarrolla como un mecanismo de recompensa que utilizamos los humanos para sentirnos bien con nosotros mismos, según Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona.

Además si se le añade el plano emotivo y sentimental que también entra en juego, ya no es simplemente una satisfacción física, sino que también lo es emocional.

Lo tiene todo en el papel, pero poco en la práctica. Porque para cobrar la recompensa al final del día, que es cuando la mayoría se plantearía hacerlo, por una simple cuestión de orden de vida, el estrés ha matado la pasión. Y cuando no es el estrés es el trabajo o su falta, el jefe, la hipoteca o la crisis. Y así no hay manera de obtener nuestro premio. Con el gustito que da.


jueves, 1 de abril de 2010

Ya no se liga como antes

Internet se ha metido en nuestras vidas incluso para lo que necesita del tacto y el roce, que son las relaciones amorosas.

Las parejas que se conocen a través de la Red cada vez son más frecuentes y además van creciendo sus posibilidades de éxito, aunque los casos que conozco no han terminado resultando bien, quizá porque se tenía demasiada prisa -casi urgencia- por conocer a alguien, en el caso de una amiga mía.



Una investigación de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, señala que los sitios de Internet de online dating, como se los conoce, están desplazando a los lugares reales en lo referido a ligar y a relacionarse. Redes sociales como Facebook, Twitter y MySpace se han convertido en una poderosa herramienta que permite a millones de personas, buscándolo o no, conocer a posibles parejas.

Si antes uno se arreglaba para salir a relacionarse con el otro sexo y se sacaba todo el partido que sabía o podía, hoy, en pijama, sin ducharte y desde una pantallita puedes pelar la pava con otro que esté en la otra punta del mundo.

India es el país con más sitios de Internet para encontrar pareja, con unos 25 millones de personas suscritas a alguno de estos servicios.

Y Estados Unidos ostenta el récord con más éxito en dating: se estima que casi la mitad de las nuevas parejas se forman gracias a estas páginas, de las que hay unas 1.400, según la BBC.